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Profi-FAQ fuer Hygiene- und Schutzprodukte – Antworten von AMPri

Die AMPri-Profi-FAQ buendelt das Praxis-Wissen rund um Hygiene- und Schutzprodukte fuer Klinik, Pflege, Labor und Industrie. Hier finden Wiederverkaeufer, Einkaeufer und Anwendungs-Verantwortliche fundierte Antworten zu Materialien (Latex, Nitril, Vinyl, Vitril, PE, TPE, PP, PC), aktuellen Normen (EN 21420, EN 455, EN 374, EN ISO 16321), MDR- und PSA-Klassifizierungen sowie zur fachgerechten Anwendung, Pflege und Aufbereitung. Die Antworten sind als Schnell-Referenz fuer die taegliche Praxis formuliert: Material- und Normen-Aussagen sind QM-geprueft, Verordnungs- und Hilfsmittel-Hinweise beruhen auf MDR (Verordnung (EU) 2017/745), Hilfsmittelverzeichnis und SGB XI. Wo es um konkrete Produktauswahl geht, verlinkt jede Antwort direkt auf die passenden Artikel im AMPri-Sortiment – inklusive Materialvariante, Groesse und Verpackungseinheit. Die FAQ wird fortlaufend erweitert: Bei jeder neuen Kategorieseite entsteht ein eigener FAQ-Block mit den meistgesuchten Fragen aus dem deutschsprachigen Raum (Quelle: Sistrix). So bleibt das Wissen nicht in den Produkt-Detailseiten verborgen, sondern wird zentral auffindbar – fuer Suchmaschinen, AI Overviews und fuer Profis, die ohne Umwege auf den Punkt kommen wollen.

Ex-Schutz Handschuhe

La protección Ex describe la seguridad frente a riesgos en zonas con peligro de explosión. En los guantes desechables, esto significa principalmente que pueden ayudar a reducir la acumulación de cargas electrostáticas y evitar la formación de chispas.
La norma EN 16350 establece los requisitos relativos al comportamiento electrostático de los guantes de protección. Garantiza que los guantes puedan utilizarse en zonas con riesgo de explosión, ya que permiten disipar la carga electrostática.
Las descargas electrostáticas pueden generar chispas. En entornos con gases o sustancias inflamables, esto puede provocar incendios o explosiones.
El nitrilo es un caucho sintético que ofrece alta resistencia al desgarro, buena resistencia química y una alternativa libre de látex. Por ello, es especialmente adecuado para aplicaciones profesionales.
Muchos modelos ofrecen además protección química. No obstante, la resistencia exacta depende del guante específico y de las sustancias utilizadas.
Los guantes de nitrilo no contienen látex y, por lo general, son adecuados para personas alérgicas. Aun así, en pieles sensibles se deben tener en cuenta las características específicas del producto.
Los guantes desechables están diseñados para un solo uso. Su reutilización puede afectar negativamente a su capacidad de protección.
Los ámbitos de aplicación típicos incluyen la industria, la fabricación electrónica, la industria química, los laboratorios y todos los entornos de trabajo con requisitos de protección contra explosiones.
Un buen ajuste es fundamental para la seguridad y la comodidad. Solo los guantes bien ajustados permiten un trabajo preciso y una protección fiable.
Un buen agarre facilita la manipulación segura de herramientas y materiales, especialmente en entornos húmedos o exigentes.

Industriehandschuhe (AI)

Las cuatro cifras de la EN 388 representan las propiedades mecánicas ensayadas: resistencia a la abrasión (nivel 0 a 4), resistencia al corte en el ensayo Coupe (0 a 5), resistencia al desgarro (0 a 4) y resistencia a la perforación (0 a 4). Cuanto mayor sea la cifra, mejor será la protección correspondiente. Una X indica que la propiedad no se ensayó o que el ensayo no fue significativo. Las letras adicionales indican el nivel de corte según EN ISO 13997 (A a F) y, de forma opcional, la protección contra impactos.

El ensayo de corte significativo se realiza según EN ISO 13997 y se indica en seis niveles de la A a la F. El nivel A corresponde a una resistencia al corte baja y el nivel F a una muy alta. Para los trabajos en bordes metálicos se recomienda por lo general al menos el nivel C, y correspondientemente superior en piezas especialmente afiladas. El nivel se indica como la primera letra después del código de la EN 388.

Los guantes de montaje están diseñados para la sujeción, el tacto y la resistencia a la abrasión y son adecuados para actividades de agarre, montaje y manipulación. Los guantes anticorte utilizan hilos de soporte reforzados con fibra y de alta resistencia al corte según EN ISO 13997 y protegen en chapa, metal, vidrio y bordes afilados. Ambos tipos están recubiertos, pero difieren en la prioridad: la destreza en el guante de montaje y la resistencia al corte en el guante anticorte.

La EN ISO 374-1 clasifica los guantes de protección química en los tipos A, B y C. El tipo A protege frente a al menos seis productos químicos de ensayo, el tipo B frente a al menos tres y el tipo C frente a al menos uno. El factor determinante es el tiempo de penetración para la sustancia concreta. Consulte la ficha de datos de seguridad del fluido de servicio y la tabla de resistencia química del fabricante del guante para asignar correctamente el material y la duración de la protección.

Los guantes de nitrilo desechables son adecuados para puestos de trabajo sensibles a la higiene y con cambios frecuentes, como el control final, los puestos de inspección, el envasado o el mantenimiento. Ofrecen un tacto fino, buena sujeción y una protección básica contra la suciedad ligera, no contienen látex y se desechan tras su uso. Para el uso industrial son adecuadas las variantes sin polvo con mayor grosor de material y una superficie texturizada. Si un guante debe proteger frente a productos químicos, la idoneidad para la sustancia concreta debe comprobarse a partir de la clasificación por tipo según EN ISO 374-1 y del tiempo de penetración indicado en la ficha técnica.

Los guantes de protección recubiertos se ofrecen por lo general en las tallas 6 a 11, medidas según EN ISO 21420. Un guante bien ajustado se adapta a la mano sin comprimir y permite suficiente movilidad de los dedos. Una talla demasiado grande empeora la sujeción y la protección, y una demasiado pequeña fatiga la mano. Para las empresas se recomienda disponer de un surtido de tallas, de modo que cada empleado reciba la talla adecuada.

Los recubrimientos habituales son de poliuretano (PU), nitrilo y espuma de nitrilo. El PU ofrece un tacto fino y una buena sujeción en seco, y es adecuado para el montaje de precisión. El nitrilo es resistente a la abrasión y mecánicamente robusto. La espuma de nitrilo mejora la sujeción en piezas ligeramente aceitosas. El recubrimiento puede cubrir solo la palma, la palma con los dedos o todo el guante, según la exigencia de protección y transpirabilidad. Que un recubrimiento sea resistente a una sustancia concreta debe comprobarse siempre a partir de la clasificación por tipo según EN ISO 374-1 y del tiempo de penetración indicado en la ficha técnica.

Los guantes de protección de la categoría II protegen frente a riesgos medios, por ejemplo peligros mecánicos según EN 388. Los guantes de la categoría III protegen frente a riesgos irreversibles o mortales, por ejemplo frente a productos químicos según EN ISO 374. Los productos de la categoría III están sujetos a una supervisión continua adicional por parte de un organismo notificado. La categoría figura en el guante y en la ficha técnica.

La eliminación depende del grado de suciedad. Los guantes desechables no contaminados pueden eliminarse por lo general con los residuos generales. Los guantes que hayan estado en contacto con aceites, productos químicos o sustancias peligrosas se consideran residuos contaminados y deben eliminarse conforme a las especificaciones de la empresa y a la ficha de datos de seguridad. Tenga en cuenta los códigos de residuos y las especificaciones de su gestor de residuos.

El marcado CE indica que el guante cumple los requisitos del Reglamento (UE) 2016/425 sobre EPI. En la categoría III, al marcado CE le sigue el número de identificación de cuatro cifras del organismo notificado que realiza la supervisión continua. El marcado se complementa con los pictogramas aplicables y las referencias normativas, como EN 388 o EN ISO 374. Los datos completos figuran en la declaración de conformidad y en la ficha técnica.

AMPri suministra al comercio especializado y a los revendedores como mayorista. La mercancía está disponible en almacén en la sede de Winsen (Luhe); los guantes de protección recubiertos y los guantes de nitrilo desechables se ofrecen en embalajes y cajas habituales. Para conocer las condiciones por volumen y los precios escalonados, solicite sus condiciones de distribuidor a través del formulario de contacto. Juntos compondremos una gama adecuada para sus clientes industriales.

Los guantes de protección reutilizables son ventajosos cuando la necesidad de protección es permanente, la carga mecánica es alta y los tiempos de uso son prolongados. Los guantes de nitrilo desechables son adecuados cuando priman la higiene, el cambio frecuente o la protección contra la suciedad ligera. A menudo, la combinación es lo más económico: guantes reutilizables robustos para el peligro permanente y guantes desechables para los puestos de trabajo sensibles a la higiene o con cambios frecuentes.

Chemikalienschutzhandschuhe

Los guantes de protección química son guantes de seguridad especializados que han sido ensayados conforme a la norma EN ISO 374 y que protegen las manos frente a sustancias químicas peligrosas como ácidos, álcalis, disolventes o agentes oxidantes. Forman parte del Equipo de Protección Individual (EPI) y suelen clasificarse en la categoría III.
La norma EN ISO 374 es la norma europea para guantes de protección frente a sustancias químicas peligrosas y microorganismos. Regula, entre otros aspectos, los ensayos de permeación, la evaluación de degradación y la clasificación por tipos (Tipo A, B o C).
El Tipo A ofrece resistencia frente a al menos seis sustancias químicas de ensayo con un tiempo de penetración mínimo de 30 minutos cada una. El Tipo B exige resistencia frente a al menos tres sustancias químicas con un tiempo de penetración de 30 minutos. El Tipo C demuestra resistencia frente a al menos una sustancia química con un tiempo de penetración mínimo de 10 minutos.
Muchos guantes de nitrilo presentan resistencia química, pero no todos automáticamente. El factor decisivo es si el guante ha sido ensayado conforme a la norma EN ISO 374 y qué tiempos de penetración alcanza frente a sustancias químicas específicas.
El tiempo de penetración describe cuánto tarda una sustancia química en atravesar el material del guante a nivel molecular. Se determina en condiciones de laboratorio y sirve como valor comparativo del nivel de protección.
Una tabla de resistencia química contiene los resultados de los ensayos sobre la resistencia de un material de guante frente a sustancias definidas. Incluye, entre otros datos, los tiempos de penetración, las concentraciones y, en algunos casos, valores de degradación.
El valor AQL (Acceptable Quality Level) describe el nivel estadísticamente aceptable de defectos dentro de un lote de producción. Cuanto más bajo sea el valor AQL, menor será la probabilidad de defectos del material, como microperforaciones.
Las versiones largas de 300 mm o 400 mm resultan útiles en situaciones con riesgo de salpicaduras, trabajos por encima de la cabeza o tareas con baños de líquidos. Además, protegen la muñeca y parte del antebrazo.
Depende del producto. Algunos guantes de protección química también cumplen con los requisitos para el contacto con alimentos. En estos casos se requiere la correspondiente declaración de conformidad.
La duración de uso depende de la sustancia química, su concentración, la temperatura y la carga mecánica. El tiempo real de utilización siempre debe situarse por debajo del tiempo de penetración indicado y revisarse periódicamente.
Ambas opciones son seguras si se seleccionan correctamente. Los guantes desechables son adecuados para aplicaciones breves y controladas. Los guantes reutilizables ofrecen ventajas en casos de exposición prolongada o mayor carga mecánica.
No. Los guantes desechables conforme a la norma EN 455 están diseñados principalmente para el ámbito médico. Para una protección química real se requiere un ensayo conforme a la norma EN ISO 374.

Sí. Los guantes desechables de colores de alta calidad cumplen las mismas normas y requisitos de protección que los guantes azules tradicionales. El color no influye en la función protectora, las propiedades del material ni las certificaciones.
No. En productos de alta calidad, el color está integrado de forma permanente en el material. El ajuste, la resistencia al desgarro, la sensibilidad táctil y la durabilidad se mantienen iguales independientemente del color.
No, siempre que se almacenen correctamente. Los guantes de nitrilo y látex de alta calidad conservan su intensidad de color durante toda su vida útil. La pérdida de color suele deberse a pigmentos de baja calidad o a un almacenamiento inadecuado.
No de forma general. La exposición breve a la luz en entornos de trabajo o venta no supone ningún problema. Sin embargo, debe evitarse la exposición prolongada a la luz solar directa, como ocurre con todos los guantes desechables, especialmente los de látex.
Los guantes negros hacen que las tintas y colores del tatuaje sean menos visibles. De este modo, los guantes parecen limpios durante más tiempo y transmiten una imagen profesional.
Los colores claros como el rosa transmiten una imagen amable, moderna y estética. Refuerzan el concepto visual de los servicios de belleza y cosmética y se integran fácilmente en el diseño del estudio.
En el ámbito dental se utilizan con frecuencia guantes verdes, ya que transmiten una sensación de frescura, calma e higiene. Muchos pacientes perciben este color como agradable y generador de confianza.
En muchos productos, sí; sin embargo, en gamas de alta calidad como Style by AMPri, este efecto es significativamente menor. Una alta densidad de pigmento reduce la transparencia de la piel y garantiza una apariencia uniforme y profesional incluso en colores claros.
Las cajas mixtas permiten el acceso directo a varios colores dentro de una sola caja. Esto ahorra espacio, facilita la organización y simplifica el cambio de color en el trabajo diario.
A través de la abertura superior, los guantes se dispensan por colores de forma secuencial. La abertura lateral permite seleccionar directamente un color específico según la tarea o necesidad.
Sí, siempre que estén etiquetados como aptos para uso alimentario. En el sector gastronómico, los guantes de colores también pueden ayudar a separar visualmente las áreas de trabajo y evitar la contaminación cruzada.
Sí. Los guantes de nitrilo no contienen látex y, por lo tanto, son una alternativa adecuada para personas con alergia al látex, independientemente del color.
No en gamas de alta calidad. Dentro de una serie como Style by AMPri, el ajuste es idéntico en todos los colores, por lo que no es necesario adaptarse al cambiar de color.
Un concepto de color favorece la higiene, la organización y el reconocimiento. Ayuda al personal a seguir los procesos de forma intuitiva y garantiza una imagen externa profesional y coherente.

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El nitrilo es versátil, resistente y libre de látex, ideal para el uso médico, tatuajes, alimentación e industria. El látex ofrece la mejor sensibilidad táctil, pero no es apto para personas alérgicas. El vinilo es adecuado para tareas ligeras sin contacto con productos químicos. El TPE es la alternativa económica para mostradores de alimentos y usos de corta duración.
Los guantes de nitrilo sin látex son la mejor opción. Para pieles especialmente sensibles, recomendamos nuestros guantes de nitrilo Low Derma™, que reducen el riesgo de alergias de tipo I y tipo IV.
La norma EN 455 se aplica a los guantes de examen médico y abarca la impermeabilidad, la resistencia al desgarro y la durabilidad. La norma EN ISO 374 evalúa la resistencia a productos químicos y microorganismos, lo cual es fundamental para laboratorios, limpieza e industria.
El valor AQL (Nivel de Calidad Aceptable) indica la impermeabilidad de un guante. AQL 1,5 es el estándar en los sectores médico y alimentario. AQL 0,65 representa un nivel de seguridad muy alto para laboratorios y aplicaciones de alto riesgo.
Como referencia general: un máximo de 30 minutos, y solo 15 minutos en cuidados médicos intensivos. En caso de contacto con productos químicos, siempre se debe respetar el tiempo de penetración comprobado del material.
En principio, no. Solo se permite una excepción en el ámbito médico, cuando se realizan varias tareas rutinarias con el mismo paciente. En caso de contacto con productos químicos o contaminación: siempre se deben cambiar los guantes.
Los guantes de nitrilo son la mejor opción, ya que resisten aceites y grasas. Los guantes de vinilo deben utilizarse solo con alimentos no grasos. Los guantes de TPE son ideales para cambios rápidos, por ejemplo, en mostradores de alimentos.
Los guantes médicos (EN 455) deben ser especialmente impermeables y compatibles con la piel. Los guantes industriales (EN ISO 374) destacan por su resistencia a productos químicos y agentes de limpieza. Muchos guantes de nitrilo cumplen con ambos estándares.
Los guantes desechables de colores permiten una codificación por colores en áreas de higiene o ayudan a estructurar visualmente los procesos. Algunas variantes populares son:
  • Rosa / Lila: Belleza y cosmética
  • Azul Clean Ocean: Odontología, medicina
  • Gris Platino: Consultorios premium
  • Negro: Tatuajes, peluquería, gastronomía
  • Verde: Nature Gloves sostenibles
Todos los colores están disponibles aquí: Guantes de nitrilo de colores.

Los guantes de nitrilo están fabricados con caucho nitrilo-butadieno (NBR), un caucho sintético a base de acrilonitrilo y butadieno. Este material es especialmente resistente al desgarro, elástico, resistente a productos químicos y completamente exento de látex. Actualmente, el NBR es el material más importante para guantes de examen médico y guantes de nitrilo de un solo uso de alta calidad en numerosos ámbitos profesionales.

Los guantes de nitrilo son auténticos todoterreno y resultan adecuados para:

  • medicina, cuidados y sector sanitario
  • laboratorio, química e investigación
  • procesamiento de alimentos y gastronomía
  • belleza, cosmética, tatuaje y peluquería
  • industria, artesanía y taller
  • limpieza y servicios de edificios
  • usuarios particulares

Sí. Los guantes de nitrilo son totalmente exentos de látex y no contienen proteínas de látex naturales que puedan desencadenar reacciones alérgicas inmediatas (tipo I). Por ello, son una alternativa muy adecuada para usuarios con alergia al látex o piel sensible. Para personas especialmente sensibles, AMPri ofrece además guantes de nitrilo Low Derma™ .

Nitrilo: Excelente combinación de resistencia al desgarro, resistencia química, efecto barrera y seguridad frente a alergias; ideal para medicina, laboratorio, alimentación, industria y muchos otros sectores.

Látex: Muy elástico y agradable de llevar, pero con riesgo de alergias al látex y, en ocasiones, menor resistencia frente a aceites y productos químicos.

Vinilo: Económico y suave, pero claramente menos resistente al desgarro, menos elástico y menos estanco. Los guantes de vinilo no resultan adecuados para aplicaciones médicas y químicas exigentes.

Por ello, los guantes desechables de nitrilo se han impuesto como estándar en numerosos ámbitos.

EN 455 define los requisitos para guantes médicos de un solo uso, entre ellos estanqueidad, resistencia al desgarro, seguridad biológica y vida útil. EN ISO 374 define la protección frente a productos químicos y microorganismos y establece frente a qué reactivos de ensayo se ha comprobado un guante.

En función del modelo, los guantes de nitrilo de AMPri cumplen ambas normas y, por tanto, ofrecen un alto nivel de seguridad en medicina, laboratorio e industria.

El valor AQL (“Acceptable Quality Level”) indica la probabilidad de que aparezcan pequeños orificios microscópicos en un lote ensayado. Cuanto menor sea el valor, mayor será la estanqueidad.

  • AQL 1,5 → estándar en el ámbito médico
  • AQL 0,65 → ámbito de alto riesgo con requisitos de seguridad especialmente elevados
  • AQL 4,0 → solo para tareas sencillas sin altos requisitos de protección

Sí. Con los Nature Gloves, AMPri ofrece guantes desechables de nitrilo fabricados con caucho de nitrilo optimizado biológicamente que, bajo determinadas condiciones, se degradan más rápido que los guantes de nitrilo clásicos, manteniendo el mismo nivel de protección.

Existen tres variantes habituales:

  • Liso: sensibilidad táctil máxima, ideal para dental, belleza y trabajos de precisión.
  • Texturizado en los dedos: mejor agarre en las yemas de los dedos, estándar en medicina, cuidados, alimentación y tatuaje.
  • Texturizado completo: agarre máximo con aceite, grasa y humedad, ideal para industria y taller.

Muchos guantes de nitrilo de AMPri están aprobados para el contacto con alimentos. Son neutros en sabor y olor y resistentes a grasas y aceites. Si desea utilizar guantes de nitrilo de un solo uso en industria alimentaria o gastronomía, compruebe el correspondiente marcado en el envase y en la descripción del artículo.

La talla correcta se determina en función de la circunferencia de la mano (medida sobre los nudillos, sin incluir el pulgar, no sobre el dorso de la mano):

Talla Anchura de la mano Descripción
XS ≤ 80 mm manos muy pequeñas
S 80 mm ± 10 mm manos pequeñas
M 95 mm ± 10 mm manos medianas
L 110 mm ± 10 mm manos grandes
XL ≥ 110 mm manos muy grandes
XXL* > 125 mm manos extremadamente grandes
XXXL* > 135 mm manos ultra grandes

*Valores AMPri


Un guante de nitrilo bien ajustado queda ceñido sin cortar la circulación y permite una libertad de movimientos total. Muchos de nuestros guantes desechables de nitrilo – como el superventas 01198 – presentan una marcada “memoria del material” y se adaptan de forma óptima a la mano tras un breve tiempo de uso.

Latexhandschuhe

Sí. La mayoría de los guantes de látex sin polvo de AMPri están aprobados para el contacto con alimentos. Los detalles exactos figuran en la descripción de cada producto.
El látex ofrece la mejor sensibilidad táctil y la mayor elasticidad. El nitrilo es más resistente a los productos químicos y totalmente libre de látex. Para trabajos muy precisos, el látex suele ser la primera opción, mientras que el nitrilo es la alternativa adecuada para manejar sustancias químicas o en caso de alergia al látex.
Las alergias al látex son provocadas por proteínas presentes en el caucho natural. Los procesos de fabricación modernos reducen significativamente estos restos de proteínas, por lo que las alergias son menos frecuentes. No obstante, quienes tengan alergia conocida al látex deben utilizar alternativas sin látex, como el nitrilo.
Sí. Los modelos sin polvo se consideran actualmente el estándar porque el polvo del guante puede aumentar el riesgo de alergias y liberar proteínas de látex en el aire. Los guantes sin polvo son más respetuosos con la piel e higiénicos, especialmente en medicina, cuidados, laboratorios y el sector alimentario.
La talla se determina según el ancho de la mano. AMPri utiliza tallas claras y bien diferenciadas de XS a XXXL (consulte la tabla de tallas en la sección “Ajuste y tallas”). El guante no debe apretar ni quedar suelto; solo así se garantiza plena sensibilidad táctil y protección.
La vida útil se indica en el envase y se verifica conforme a la norma EN 455-4. Los guantes de látex deben almacenarse en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. El calor y la radiación UV pueden acelerar el envejecimiento del material.
Las causas más frecuentes son una talla incorrecta, daños provocados por uñas o joyas, almacenamiento inadecuado o baja calidad del material. Productos de alta calidad como MED-COMFORT Latex Premium (N.º art. 01113) son mucho más resistentes y duraderos.
No. Los guantes de látex son de un solo uso. Aunque parezcan intactos, después de su utilización ya no mantienen su capacidad certificada de barrera y no deben reutilizarse.
Para estudios de tatuaje y piercing y para muchas aplicaciones cosméticas, son adecuados modelos con buen agarre y microtexturizados, como MED-COMFORT Premium Grip (N.º art. 01037). Para cosmética y belleza, también se recomiendan variantes con recubrimiento de aloe, como MED-COMFORT Aloe Latex (N.º art. 01036). Las clínicas dentales suelen utilizar guantes de látex de colores para mejorar la visibilidad.
Sí. Gracias a su alta elasticidad y resistencia al desgarro, los guantes de látex son ideales para veterinarios y personal veterinario, especialmente durante exámenes, tratamientos y procedimientos menores.
Sí, especialmente para procedimientos quirúrgicos. Por ejemplo: – MED-COMFORT OP Latex sin polvo (N.º art. 01144) – MED-COMFORT OP Latex con polvo (N.º art. 01134) Estos modelos son estériles, anatómicos y se suministran emparejados.

Sí. Los guantes de vinilo están hechos de PVC, que se vuelve flexible mediante plastificantes especialmente autorizados. Estos materiales se evalúan conforme a la normativa europea y se consideran seguros para su uso previsto. AMPri también analiza cada lote para garantizar la pureza del material y la compatibilidad cutánea.
Los guantes de vinilo modernos no contienen plastificantes peligrosos como DEHP (ftalato de di(2-etilhexilo)). AMPri utiliza exclusivamente alternativas autorizadas y seguras que cumplen los requisitos de la UE
No. El BPA no se utiliza en la fabricación de PVC ni de guantes de vinilo. Esta duda suele surgir por confusión con productos de policarbonato. Los guantes de vinilo son libres de BPA.
En contacto con aceites y alimentos grasos, algunos plastificantes pueden migrar con mayor facilidad. Por ello, los guantes de vinilo solo son adecuados de forma limitada para ese tipo de aplicaciones. Para alimentos bajos en grasa, productos de limpieza suaves o tareas de cuidado, son totalmente seguros.
Sí, siempre que estén certificados conforme a (CE) 1935/2004 para el contacto con alimentos. AMPri facilita las correspondientes declaraciones de conformidad. Restricción: los guantes de vinilo son menos adecuados para alimentos ricos en grasas, como aceites, queso o embutidos.
Para tareas de bajo riesgo, como cuidados básicos o actividades sencillas, los guantes de vinilo certificados son adecuados. Para actividades con riesgo de infección, contacto con sangre o alta exigencia mecánica, AMPri recomienda explícitamente guantes de nitrilo.
El PVC es menos elástico, por lo que se rompe con mayor facilidad al estirarse. Esto es una característica del material y no un defecto de calidad. El vinilo es ideal para tareas cortas y ligeras, pero no para trabajos exigentes.
Solo de forma limitada. El vinilo resiste bien a los productos de limpieza diluidos, pero pierde estabilidad rápidamente frente a aceites, disolventes o sustancias químicas agresivas. Para estas aplicaciones, los guantes de nitrilo son la mejor opción.
Según el producto, normalmente entre 3 y 5 años, siempre que se almacenen en un lugar seco, protegido de la luz y a temperatura ambiente. La vida útil exacta figura en el envase.
El PVC es menos elástico que el látex o el nitrilo. Por ello, el guante queda algo más suelto, lo cual es cómodo cuando se realizan cambios frecuentes, pero no es ideal para trabajos que requieren precisión.

Sí. Los guantes de vitrilo están fabricados con una mezcla sintética de vinilo y nitrilo, sin proteínas de caucho natural. Por ello son muy adecuados para personas con alergia al látex tipo I.
Los guantes desechables de vitrilo son notablemente más resistentes, menos propensos a rasgarse y más cómodos que los guantes de vinilo clásicos. El componente de nitrilo mejora claramente la flexibilidad y la sensibilidad táctil.
No. Los guantes de protección de vitrilo ofrecen un ajuste sólido y funcional, pero no alcanzan la alta elasticidad o precisión de los modelos de nitrilo o látex.
Para exploraciones médicas, tareas de higiene y cuidado, trabajos de limpieza ligera, restauración, grandes cocinas y muchos entornos industriales con superficies no grasas.
Normalmente se sitúan entre los guantes de vinilo (más económicos) y los de nitrilo (más costosos), ofreciendo así una excelente relación calidad-precio.
Solo de forma limitada. Son adecuados para tareas ligeras de limpieza, pero no para productos químicos agresivos ni para aplicaciones de laboratorio exigentes.
Según su clasificación, aplican las normas EN 455 (producto sanitario), EN ISO 21420 (norma básica de EPI) y partes de la EN ISO 374.
Muy adecuados para períodos cortos a medios. Para un uso prolongado, los guantes de nitrilo o látex suelen ser más cómodos, ya que se adaptan mejor a la mano.
Sí. Los guantes de vitrilo no contienen látex, son suaves y no tienen olor. Se consideran respetuosos con la piel, aunque pueden existir sensibilidades individuales.
Sí. AMPri ofrece, por ejemplo, variantes en azul (01251) y negro (01252), que se adaptan bien a las necesidades visuales y funcionales de sectores como la medicina, la restauración o la cosmética.

Sí. El PE es fisiológicamente seguro, inodoro y neutro en sabor, por lo que es muy adecuado para el contacto directo con alimentos. Los guantes de PE son estándar en panaderías, cocinas y áreas de autoservicio.
El LDPE (PE blando) es más flexible y agradable al tacto, mientras que el HDPE (PE rígido) es más duro, más resistente a la abrasión y especialmente económico. El LDPE se utiliza más en cocinas; el HDPE, por ejemplo, en gasolineras y zonas de autoservicio.
El típico “crujido” se produce sobre todo en el HDPE debido a su mayor rigidez. Los guantes de LDPE son mucho más silenciosos y ofrecen una sensación de uso más cómoda.
Sí. El PE no contiene látex, es bien tolerado y prácticamente inodoro. Las reacciones alérgicas son extremadamente raras.
No. Los guantes de PE son productos de un solo uso y pierden rápidamente su función higiénica. Se recomienda sustituirlos con frecuencia.
No son adecuados para actividades médicas o de cuidado que requieran contacto estrecho con la piel o protección contra líquidos. En estos casos deben utilizarse guantes de nitrilo, látex o vinilo.
El PE no es elástico, por lo que no ofrece un ajuste anatómico. Son ideales para tareas breves y rápidas, pero menos adecuados para trabajos precisos.
Sí, especialmente el HDPE presenta buena resistencia frente a aceites y grasas. Esto es ventajoso al manipular alimentos o repostar.
Sí. El guante veterinario extralargo 01080-L-90 está diseñado para exámenes rectales, asistencia al parto y aplicaciones agrícolas.
Tras un único uso deben desecharse en la basura general.
Los guantes de PE suelen ofrecerse en longitudes universales o tallas estándar (p. ej. S, L). Al no ser el material elástico, la elección de la talla es menos crítica que en los guantes de exploración ajustados.
El PE es un material ligero que puede producirse de forma eficiente en cuanto a recursos. No obstante, al ser productos desechables, su sostenibilidad depende en gran medida de un uso responsable y de evitar reemplazos innecesarios.

Los guantes quirúrgicos estériles se envasan de forma estéril por pares, están anatómicamente preformados y cumplen requisitos mucho más estrictos en cuanto a capacidad de barrera, resistencia al desgarro y calidad del material. Los guantes de exploración, en cambio, no son estériles, presentan una forma universal y están destinados principalmente a actividades diagnósticas o de cuidados.
La forma específica izquierda/derecha reduce la fatiga, facilita el manejo preciso de los instrumentos y respeta la posición natural de la mano; todo ello es especialmente importante en intervenciones prolongadas o con alta exigencia de motricidad fina.
Una talla adecuada mejora la sensibilidad táctil, reduce la aparición de puntos de presión y evita que el guante se deslice. Los guantes demasiado pequeños pueden romperse; los demasiado grandes reducen la precisión. Por ello, los guantes quirúrgicos se ofrecen en tallas semienteras.
Los guantes empolvados pueden seguir utilizándose en determinados mercados y aplicaciones, pero están sujetos a restricciones crecientes. Los guantes sin polvo se consideran hoy el estándar, ya que son más respetuosos con la piel y evitan complicaciones asociadas al polvo.
Porque reducen el riesgo de irritaciones cutáneas y reacciones sensibilizantes. Los recubrimientos internos modernos garantizan, además, que sigan siendo fáciles de colocar, incluso con las manos húmedas.
La esterilidad se mantiene hasta la fecha de caducidad impresa, siempre que el envase permanezca intacto y se almacene correctamente. Si el envase se daña o se abre, el producto pierde su esterilidad de forma inmediata.
No. Los guantes quirúrgicos estériles están autorizados exclusivamente como productos desechables. Su reutilización pondría en peligro la integridad del material, la capacidad de barrera y la higiene, y no está permitida desde el punto de vista regulatorio.
Roturas, perforaciones o deformaciones visibles son criterios claros de exclusión. Muchos centros recurren además a la técnica de doble enguantado para detectar perforaciones con mayor rapidez.
Su función principal es la protección microbiológica. Una clasificación básica conforme a EN ISO 374 (Tipo C) indica que el guante ofrece resistencia frente a determinadas sustancias químicas. No obstante, para un contacto intenso o prolongado con productos químicos se requieren guantes de protección específicos.
Los guantes de látex sin polvo reducen de forma considerable el riesgo de reacciones sensibilizantes. Sin embargo, los usuarios con una alergia de tipo I al látex diagnosticada deben utilizar alternativas sin látex.
Tras una intervención, se consideran potencialmente infecciosos y deben desecharse en contenedores específicamente previstos y señalizados para este fin. De este modo se evitan contaminaciones y se protege al personal, a los pacientes y al entorno.

Tierarzt-Handschuhe (AI)

La EN 455 es la norma europea para los guantes médicos desechables. En cuatro partes, regula la estanqueidad, las propiedades físicas, la seguridad biológica y la vida útil. Para la consulta veterinaria garantiza que los guantes sirvan como barrera fiable entre la mano y el material potencialmente infeccioso.
Ambos materiales cumplen los requisitos de la norma EN 455. El nitrilo no contiene proteínas del látex natural y es la primera opción cuando se quieren evitar las alergias al látex; además, ofrece una buena resistencia frente a numerosos productos químicos. El látex convence por su alta elasticidad y su marcada sensibilidad táctil. En la práctica se suelen mantener a mano ambas variantes en paralelo.
El polvo podía resecar la piel y actuar como portador de proteínas del látex, lo que aumentaba el riesgo de alergias. Los guantes sin polvo se procesan mediante cloración o recubrimiento polimérico. Esto facilita la colocación y resulta respetuoso con la piel del equipo de la consulta, que lleva los guantes durante numerosas horas al día.
Los guantes de nitrilo no contienen proteínas del látex natural y son, por tanto, una alternativa fiable. Si se prefiere el látex, las variantes sin polvo y con bajo contenido en proteínas son la opción más suave. Así se reduce el riesgo de sensibilización tanto para el equipo de la consulta como para los pacientes sensibles.
Los guantes largos con puño prolongado protegen adicionalmente el antebrazo y la manga. Son adecuados para exámenes con mayor necesidad de protección, por ejemplo, en la ginecología de grandes animales o en la exploración rectal. Así complementan a los guantes de examen clásicos para aplicaciones especiales.
En contacto con sangre, secreciones, agua o líquido de limpieza, las superficies texturizadas garantizan una sujeción segura. Una estructura en las yemas de los dedos o en toda la superficie de agarre desplaza el líquido y mejora el agarre. Así los instrumentos permanecen seguros en la mano incluso en condiciones húmedas.
Los guantes de examen se ofrecen en varias tallas, de la XS a la XL. Dado que en el equipo de la consulta hay distintas tallas de mano, se recomienda tener en stock varias tallas. Un guante bien ajustado en la talla adecuada mejora la sensibilidad táctil, el agarre y la comodidad de uso y previene las irritaciones cutáneas.
El uso único consecuente interrumpe las vías de transmisión de patógenos. Tras el contacto con un animal, los guantes se retiran y se desechan antes de tratar al siguiente paciente. Así se impide que los patógenos se transmitan de un animal a otro o a superficies e instrumentos.
Sí. Los guantes de examen médicos son productos sanitarios en el sentido del MDR (UE) 2017/745 y llevan el marcado CE. Se ensayan conforme a la norma EN 455. Así queda documentada su idoneidad para el examen y el tratamiento, así como su seguridad biológica.
La norma EN ISO 374-5 describe los requisitos para la protección frente a microorganismos. En actividades con mayor riesgo de infección, esta protección puede ser relevante. En combinación con el ensayo de estanqueidad conforme a la norma EN 455, constituye la base de una protección fiable frente a infecciones en la consulta.
Un guante respetuoso con la piel, sin polvo y de bajo contenido en alérgenos reduce el riesgo de irritaciones cutáneas y de sequedad. Dado que el equipo de la consulta lleva guantes durante numerosas horas, esto repercute directamente en la comodidad de uso. Además, el cuidado regular de la piel y la talla adecuada previenen las irritaciones.
Como mayorista, AMPri suministra al comercio especializado y a los revendedores. A través de la marca propia Med-Comfort recibe usted un surtido consistente con disponibilidad de stock y escalas de cantidad. Solicite sus condiciones para distribuidores individuales y los tamaños de envase adecuados; nuestro equipo le elaborará con mucho gusto una oferta adaptada a su volumen de ventas.

Arbeitshandschuhe Werkstatt (AI)

Für Arbeitshandschuhe sind vor allem die EN ISO 21420 (allgemeine Anforderungen) und die EN 388 (mechanische Risiken) maßgeblich. Für Chemikalienschutz kommt die EN ISO 374-1 hinzu, für den präzisen Schnitttest die EN ISO 13997. Die aufgedruckten Kennzahlen geben die jeweilige Schutzstufe an.
Die EN-388-Kennzeichnung besteht aus einer vierstelligen Ziffernfolge, optional ergänzt um Buchstaben. Die erste Ziffer steht für den Abriebwiderstand (Stufe 1–4), die zweite für den Klingenschnittschutz nach dem Coupe-Test (Stufe 1–5), die dritte für die Weiterreißfestigkeit (Stufe 1–4) und die vierte für die Stichfestigkeit (Stufe 1–4). Seit der Revision 2016 kann zusätzlich ein Buchstabe A bis F für den TDM-Schnitttest nach EN ISO 13997 angegeben werden; ein P zeigt einen geprüften Schlagschutz an. Je höher die Werte, desto höher das jeweilige Schutzniveau.
Gegen Schnitte schützen Schnittschutzhandschuhe mit hochfesten Garnen, geprüft nach EN 388 und EN ISO 13997. Für leichte Schnittgefahr genügt eine niedrige Stufe, für Blech-, Glas- und Metallarbeiten sind höhere Stufen erforderlich, wie sie die SolidSafety-Cut-Range abbildet.
Ja. Einweg-Nitrilhandschuhe schützen vor Öl, Fett und Verschmutzung und sind beständiger gegen Mineralöle als Latex. Für rauen Werkstatteinsatz empfehlen sich dickwandige, griffstarke Modelle. Sie bieten jedoch keinen Schnitt- oder Stichschutz und ersetzen keinen mechanischen Schutzhandschuh nach EN 388.
Einweghandschuhe sind für den einmaligen Gebrauch bestimmt und punkten bei Hygiene und häufigem Wechsel. Mehrweghandschuhe bieten dauerhaften, zertifizierten mechanischen Schutz und eine bessere Wirtschaftlichkeit bei längerem Einsatz. Ein vollständiges Sortiment führt beide Bauarten.
Eine gesetzlich festgelegte Gebrauchsdauer gibt es nicht, da die Lebensdauer von Einsatz, Reinigung und Lagerung abhängt. Als Orientierung gilt: Sobald die Beschichtung reißt, sich ablöst oder der Strick Löcher zeigt, ist der Handschuh auszutauschen. Bei Schnittschutzhandschuhen sind eingeschnittene oder gebrochene Garnfasern ein eindeutiges Austauschsignal, auch wenn die Beschichtung noch intakt wirkt. Eine regelmäßige Sichtprüfung – mindestens wöchentlich – wird empfohlen.
Für den Umgang mit Lösemitteln, Lacken und Reinigern sind Chemikalienschutzhandschuhe der Kategorie III nach EN ISO 374-1 erforderlich. Der Typ (A, B oder C) richtet sich nach der Anzahl der bestandenen Prüfchemikalien; Typ A deckt das breiteste Spektrum ab. Für dauerhaften Kontakt mit aggressiven Medien sind wiederverwendbare Spezialhandschuhe vorzuziehen.
Nitril enthält keine für die Typ-I-Latexallergie verantwortlichen Naturlatexproteine und ist daher eine geeignete Alternative für latexempfindliche Anwender. Beschleunigerarme oder beschleunigerfreie Varianten reduzieren zusätzlich das Risiko von Typ-IV-Reaktionen.
Cat I umfasst PSA für minimale Risiken, Cat II den Großteil der beschichteten Montage- und Schnittschutzhandschuhe für mittlere mechanische Risiken, und Cat III ist Handschuhen gegen irreversible Schäden vorbehalten – etwa Hochleistungsschnittschutz und Chemikalienschutz nach EN ISO 374-1. Cat-III-PSA muss von einer Benannten Stelle geprüft und laufend überwacht werden, Cat-II-PSA durchläuft eine EU-Baumusterprüfung ohne kontinuierliche Produktionsüberwachung.
Verunreinigte Einweghandschuhe werden über den örtlichen Entsorger entsorgt; die konkreten Vorgaben richten sich nach Art der Verunreinigung und den betrieblichen Entsorgungsregeln. Bei Gefahrstoffkontakt sind die Hinweise im Sicherheitsdatenblatt des jeweiligen Stoffs zu beachten.
Nein. Die CE-Kennzeichnung ist eine Konformitätserklärung des Herstellers, dass das Produkt die geltenden EU-Anforderungen erfüllt. Sie ist kein unabhängiges Gütesiegel. Aussagekräftig für die Schutzwirkung sind die geprüften Normen und Leistungsstufen.
AMPri liefert Arbeitshandschuhe ausschließlich an gewerbliche Wiederverkäufer und Fachhändler, nicht an Endkunden. Musterpackungen für die Sortimentsprüfung fordern Sie über den AMPri-Außendienst oder Ihren Ansprechpartner an. Großgebinde ab Karton sind in der Regel sofort lieferbar; für Palettenmengen gelten gestaffelte Großhandelskonditionen. Sprechen Sie uns auf Gebindegrößen und Mengenkonditionen an.

Urinbeutelhalterung (AI)

Un soporte para bolsa de orina es un soporte reutilizable que fija una bolsa de orina de la atención con catéter a la cama, la silla de ruedas o un soporte. Mantiene la bolsa por debajo del nivel de la vejiga para que la orina drene libremente.

Dos modelos: la 09287 de metal recubierto de PVC (blanco, Top-Comfort, An 145 mm / Al 60 mm) y la 09288 de polipropileno (azul oscuro). Funcionalmente, ambas cumplen el mismo fin.

El soporte para bolsa de orina sujeta una bolsa de orina flexible del drenaje con catéter. El soporte para botella urinaria, en cambio, sujeta una botella urinaria rígida. Ambos no son intercambiables.

Se cuelga en el armazón de la cama, la barandilla o un soporte. La bolsa debe quedar siempre por debajo del nivel de la vejiga para que no se produzca reflujo, y el tubo de drenaje no debe acodarse.

La 09287 es de metal recubierto de PVC, la 09288 de polipropileno. Ambas superficies son lisas y fáciles de limpiar.

Como producto reutilizable se desinfecta por frotado con un producto de la lista VAH. Los intervalos siguen los requisitos de higiene del centro y las recomendaciones KRINKO. Los recubrimientos dañados son motivo de sustitución.

AMPri entrega como comercio sanitario directamente desde el almacén de Winsen (Luhe) con descuentos por volumen. A menudo se pide junto con otro material de planta.

Urinflaschen Zubehör (AI)

Los accesorios para botellas urinarias incluyen la tapa de repuesto, el soporte para colgar en la cama, el cepillo de limpieza para la limpieza previa y el soporte para bolsa de orina para la atención con catéter.

La tapa de repuesto azul de PP 09284-B (redonda, diámetro de anillo 62 mm, caperuza 58 mm, autoclavable hasta 130 °C) está prevista para las botellas angulares con tapa azul 09281 y 09282. Para otros modelos, el equipo de ventas de AMPri informa sobre el ajuste exacto.

No. Los soportes 09280 y 09280-ODK están diseñados para todas las botellas urinarias angulares (09281, 09282, 09283). Los modelos ovales 09271-M y 09271-F no encajan por motivos de diseño.

El cepillo 09289 sirve para la limpieza interior mecánica de la botella urinaria antes de la desinfección. Puede utilizarse de forma universal para todas las botellas urinarias.

No. El soporte para bolsa de orina (09287, 09288) sujeta bolsas de orina de la atención con catéter, no botellas urinarias. El soporte para botella urinaria (09280, 09280-ODK), en cambio, fija botellas angulares a la cama.

Sí. La tapa de repuesto 09284-B de polipropileno es autoclavable hasta 130 °C y, por tanto, apta para el reprocesamiento térmico.

AMPri entrega los accesorios para botellas urinarias como comercio sanitario directamente desde el almacén de Winsen (Luhe) con descuentos por volumen. A menudo se piden junto con las botellas urinarias correspondientes como material de planta.

Urinflaschenbürste (AI)

Un cepillo para botellas urinarias es un cepillo de limpieza resistente al calor para la limpieza interior mecánica de botellas urinarias antes de la desinfección. Elimina los depósitos y es el requisito para un reprocesamiento eficaz.

La 09289 mide 37 cm de longitud, tiene un diámetro de cepillo de 55 mm y es de polipropileno en blanco-azul. La longitud está adaptada a las botellas urinarias de 1 litro.

Vaciar la botella y enjuagarla con agua fría, ponerse guantes de protección, frotar a fondo fondo, pared y cuello con el cepillo, enjuagar y desinfectar después térmica o químicamente. A continuación, limpiar el cepillo y guardarlo seco.

Sí. El cepillo es de polipropileno, resistente al calor y está concebido como producto reutilizable. Tras su uso debería limpiarse, desinfectarse y guardarse seco.

No. El cepillo realiza la limpieza mecánica previa. La desinfección posterior se efectúa térmicamente en una lavadora-desinfectadora o químicamente con un producto de la lista VAH.

AMPri entrega el cepillo 09289 como comercio sanitario directamente desde el almacén de Winsen (Luhe) con descuentos por volumen. A menudo se pide junto con botellas urinarias y accesorios como material de planta.

Urinflaschenhalterung (AI)

Un soporte para botella urinaria es un soporte reutilizable, a menudo de metal recubierto de PVC, que fija una botella urinaria angular al armazón de la cama o a un soporte. Evita el vuelco, mantiene la botella al alcance y pertenece al material de planta.

Dos modelos: 09280 con tapa y cadena unidas de forma fija, y 09280-ODK sin tapa ni cadena. Por lo demás, la construcción, el material y la compatibilidad son idénticos.

Según el fabricante, ambos soportes están diseñados para todas las botellas urinarias angulares de plástico o vidrio y encajan con los modelos angulares 09281, 09282 y 09283. Las botellas ovales como 09271-M y 09271-F no encajan por motivos de diseño.

De metal recubierto de PVC en color blanco. El recubrimiento protege contra la corrosión y proporciona una superficie lisa y fácil de limpiar.

Sin herramientas: el estribo curvado se cuelga sobre el armazón de la cama, la barandilla lateral o un travesaño. Gracias a su peso y forma, el soporte se mantiene estable; la botella se coloca desde arriba.

La 09280 tiene una tapa unida de forma fija mediante una cadena; la 09280-ODK viene sin tapa ni cadena. La función, el material y la compatibilidad son idénticos.

Sí. Como producto reutilizable se desinfecta por frotado con un producto de la lista VAH en el marco de la higiene de superficies. Los intervalos siguen los requisitos de higiene del centro y las recomendaciones KRINKO.

AMPri entrega como comercio sanitario directamente desde el almacén de Winsen (Luhe) con descuentos por volumen escalonados. El soporte y las botellas urinarias angulares correspondientes se piden a menudo juntos como material de planta.

Los soportes de pared para una o varias botellas urinarias están disponibles bajo petición. Si un diseño concreto no figura en el surtido, AMPri, como proveedor de soluciones, adquiere artículos adecuados a partir de la cantidad mínima de pedido (MOQ) – basta con consultar por correo en info@ampri.de.

Wandhalterungen zur Aufnahme einer oder mehrerer Urinflaschen gehören nicht zum Standard-Lagersortiment. AMPri versteht sich jedoch als Lösungsanbieter: Bei entsprechendem Bedarf bemüht sich unser Einkauf um eine passende Lösung – abhängig von der Mindestbestellmenge. Schreiben Sie uns Ihre Anforderung einfach an info@ampri.de.

Wandhalterungen werden ortsfest an der Wand montiert und nehmen eine oder mehrere Urinflaschen auf – etwa in Sanitär- oder Pflegebereichen, in denen Flaschen platzsparend und griffbereit bevorratet werden sollen. Sie ergänzen die am Bett eingehängten Halter. Benötigen Sie eine solche Bauform, fragen Sie diese gerne bei uns an: info@ampri.de. Unser Einkauf bemüht sich ab der jeweiligen Mindestbestellmenge um eine passende Lösung.

Los soportes de pared se montan en cuartos sanitarios y de lavado. Sirven para una conservación que ahorra espacio, así como para el goteo de botellas urinarias limpiadas sobre el fregadero de limpieza.

Urinflaschen Männer (AI)

Una botella urinaria para hombres es un producto reutilizable del material de planta con cuello alargado para recoger orina de forma discreta junto a la cama, en silla de ruedas o en desplazamientos. Se reprocesa tras cada uso y se vuelve a utilizar.

AMPri ofrece cuatro variantes: polipropileno (PP, 09281), polietileno (PE, 09282), policarbonato (PC, 09283) y policloruro de vinilo (PVC, 09271-M). PP y PC son autoclavables hasta 130 °C, PE hasta 90 °C; el PVC es resistente al calor hasta 60 °C y se desinfecta químicamente.

La botella para hombres tiene un cuello alargado con abertura estrecha; la de mujeres, una abertura ancha y de forma anatómica para su colocación. La capacidad de 1.000 ml es idéntica.

Cuatro modelos: 09281 (PP, angular), 09282 (PE, angular), 09283 (PC, angular, transparente) y 09271-M (PVC, oval, graduada). Todos son reutilizables.

El pene se introduce en la abertura del cuello de la botella para formar un cierre estanco. En pacientes encamados se realiza en decúbito lateral o semisentado. Tras su uso, la botella se cierra y se lleva al reprocesamiento.

PP (09281) y PC (09283) son autoclavables hasta 130 °C, PE (09282) hasta 90 °C. La variante de PVC 09271-M es resistente al calor hasta 60 °C y se desinfecta químicamente con productos de la lista VAH.

Los soportes de AMPri 09280 y 09280-ODK están diseñados para todas las botellas angulares de plástico o vidrio y encajan con los modelos angulares 09281, 09282 y 09283. La 09271-M oval no encaja en estos soportes por motivos de diseño.

La variante graduada 09271-M tiene 1.000 ml. Consulte la capacidad de los demás modelos (09281, 09282, 09283) en la respectiva página de detalle. Para evitar el desbordamiento, vacíe la botella a tiempo antes de alcanzar el límite de llenado.

Sí. La variante de PC 09283 es cristalina y permite el control visual del nivel; la variante de PVC 09271-M lleva además una graduación impresa para leer directamente el volumen de orina.

Bajo indicación médica, las botellas urinarias pueden prescribirse en principio como producto de apoyo, siempre que el modelo concreto figure en el catálogo de productos de apoyo de la GKV. Si un modelo de AMPri está incluido lo aclara el equipo de ventas. Una botella privada para desplazamientos sin indicación médica no es reembolsable.

AMPri entrega como comercio sanitario directamente desde el almacén de Winsen (Luhe) con descuentos por volumen a partir de 25 unidades. Los pedidos son posibles a través del portal en línea o de ventas B2B.

En el ámbito hospitalario, térmicamente en una lavadora-desinfectadora; como alternativa, químicamente con productos de la lista VAH. La limpieza mecánica previa con el cepillo 09289 elimina los depósitos antes de la desinfección.

Urinflaschen Frauen (AI)

Una botella de orina para mujeres es un recipiente colector reutilizable con una abertura de entrada ovalada y anatómicamente adaptada que permite orinar de forma discreta en posición tumbada cuando no es posible abandonar la cama. Se utiliza en hospitales, centros de rehabilitación, cuidados hospitalarios y ambulatorios, así como en la atención domiciliaria, y está concebida como producto reutilizable para su reprocesamiento en el lavacuñas y en el autoclave.
La diferencia más importante radica en la forma de la abertura de entrada. Las botellas de orina para mujeres disponen de una abertura ancha y ovalada que se apoya directamente en el periné y permite su colocación en posición tumbada sin incorporarse. Las botellas de orina para hombres, en cambio, tienen un cuello largo y acodado con una abertura pequeña, concebido para su uso de pie o sentado. El uso cruzado no es anatómicamente adecuado — en las plantas mixtas se almacenan por tanto ambas variantes en paralelo.
Sí, la botella de orina de PP para mujeres es esterilizable en autoclave hasta 130 °C. Por tanto, es compatible con ciclos de esterilización a 121 °C (programa estándar en la central de esterilización) y, con limitaciones, también a 134 °C. Antes de la esterilización, la tapa de PE debe separarse del cuerpo de la botella para que todas las superficies se esterilicen de forma segura.
Para el día a día hospitalario y de cuidados, el polipropileno (PP) es el estándar establecido. El PP es resistente a la rotura, ligero, químicamente resistente a los productos de limpieza y desinfección habituales y esterilizable en autoclave hasta 130 °C. El polietileno (PE) es más económico, pero menos resistente térmicamente (aprox. 90 °C) y no esterilizable en autoclave. El policarbonato (PC) ofrece el mejor control visual, pero en el surtido AMPri está reservado a las botellas de orina masculinas. Para las botellas de orina femeninas, el PP es por tanto la primera elección.
La paciente está tumbada con el torso ligeramente elevado y las rodillas flexionadas. La abertura de entrada ovalada se apoya desde delante y abajo en el periné, de modo que la superficie de apoyo quede bien sellada — la botella se sostiene apoyada, no se introduce. Es importante una ligera inclinación de la botella para que la orina fluya por gravedad hacia el cuerpo de la botella. En la primera aplicación se recomienda un empapador impermeable. El personal de cuidados asiste en la colocación; el sostenimiento puede asumirlo la propia paciente para fomentar su autonomía, siempre que le sea posible.
La vía estándar es la limpieza mecánica y la desinfección térmica en el lavacuñas a hasta 90 °C. Antes del ciclo de lavado, la botella se vacía y se carga con la tapa abierta para que el chorro de agua alcance todas las superficies interiores. Antes de la limpieza a máquina se recomienda el paso de limpieza manual con un cepillo específico para botellas de orina, para eliminar los sedimentos del cuello de la botella. La limpieza elimina la suciedad, pero no sustituye a la desinfección — ambos pasos van unidos.
En la atención domiciliaria, el reprocesamiento se realiza manualmente mediante limpieza mecánica con agua templada y un cepillo para botellas de orina. Además, se recomienda una desinfección por inmersión o por frotado con un desinfectante adecuado — idealmente listado por la VAH — del surtido AMPri. Es importante limpiar primero mecánicamente y desinfectar a continuación según las indicaciones del fabricante (tiempo de actuación y concentración).
Las botellas de orina AMPri no llevan número de producto de apoyo del seguro de enfermedad obligatorio alemán (GKV) — la inclusión en el catálogo de productos de apoyo del GKV no forma parte de nuestro surtido B2B. La posibilidad de prescripción para clientes finales depende del grado de dependencia, de la prescripción médica y de los acuerdos con la caja de seguro de enfermedad; la tramitación se realiza a través de ortopedias y comercios especializados en rehabilitación, no directamente a través de la tienda B2B de AMPri. Para la adquisición profesional en hospitales y centros de cuidados este punto es irrelevante — los centros compran el material de planta y de atención al paciente con fondos propios.
No es posible indicar una vida útil general en meses o ciclos. Lo determinante es el estado visual y funcional en cada reprocesamiento. Grietas visibles, turbidez, deformaciones, tapas que no cierran herméticamente u olores persistentes a pesar de un reprocesamiento correcto son señales claras de sustitución. Con un manejo adecuado, la botella de orina femenina de PP soporta varios cientos de ciclos de reprocesamiento.
La botella de orina femenina tiene una capacidad de 1.000 ml (1 litro). De este modo, está suficientemente dimensionada para varias micciones sin vaciado intermedio — una ventaja práctica tanto en el día a día de los cuidados como en transportes sanitarios prolongados o en el ámbito doméstico.
Sí, la botella de orina femenina profesional con tapa de cierre hermético también es adecuada para el uso móvil — en el transporte sanitario, en los cuidados móviles, en viajes largos de pacientes dependientes o en autocaravana. El peso reducido de la variante de PP y la robusta construcción del material la hacen más adecuada para situaciones de transporte que los recipientes improvisados del hogar.
La botella de orina femenina de AMPri pertenece a la marca Top-Comfort. En el surtido AMPri, Top-Comfort representa productos de apoyo reutilizables de alta calidad y larga duración dentro del material de planta y de atención al paciente. Además de botellas de orina, el surtido incluye cepillos para botellas de orina y otros accesorios para el día a día profesional hospitalario y de cuidados.
Directamente aquí, en la tienda B2B de AMPri. Es necesario registrarse como empresa, comerciante, profesional autónomo o institución pública. Para descuentos por volumen individuales, soluciones de marca propia o asesoramiento sobre la selección de surtido, puede contactar con el equipo de ventas de AMPri en el Tel.: +49 (0) 4171 / 84 80-0 o por correo electrónico a info@ampri.de.
Para la limpieza de la botella de orina femenina es adecuado el cepillo para botellas de orina. Tenga en cuenta: los soportes metálicos para botellas de orina del surtido están construidos para botellas de orina rectangulares y no se ajustan a la forma ovalada de la botella de orina femenina; una tapa de repuesto independiente de forma adecuada no forma parte del surtido — la tapa de cierre hermético se incluye con la botella. Encontrará una visión general de los accesorios en accesorios para botellas de orina; para soportes o tapas de forma adecuada, póngase en contacto con nuestro equipo de ventas.

Schnittschutzhandschuhe (AI)

Der Buchstabe stammt aus dem TDM-Test nach EN ISO 13997 und benennt die Kraft, die nötig ist, um das Material zu durchtrennen. Stufe C entspricht mindestens 10 Newton. Die Skala reicht von A ab 2 Newton bis F ab 30 Newton. Stufe C gilt als Standardniveau für den regelmäßigen Umgang mit Klingen und Blechkanten. Der Buchstabe steht im Kennzeichnungscode hinter den vier Ziffern des EN-388-Piktogramms.

Der Coup-Test zieht eine rotierende Rundklinge über die Probe und liefert die Stufen 1 bis 5. Der TDM-Test nach EN ISO 13997 verwendet eine gerade Klinge, die für jeden Schnitt gewechselt wird, und misst die Schnittkraft in Newton in den Stufen A bis F. Bei Handschuhen mit Glas- oder Stahlfilament stumpft die Klinge im Coup-Test ab und verfälscht das Ergebnis. Dort ist der TDM-Wert der aussagekräftige.

Nein. Die Durchstichfestigkeit nach EN 388 wird mit einem genormten, vergleichsweise stumpfen Prüfdorn ermittelt und beschreibt den Widerstand gegen Nägel, Drähte und Splitter. Dünne, spitze Gegenstände wie Kanülen oder Skalpellspitzen bildet dieses Verfahren nicht ab. Auch ein Handschuh mit hoher Schnitt- und Durchstichstufe kann von einer Nadel durchdrungen werden. Für Tätigkeiten mit Stichgefahr sind gesonderte Stichschutzprodukte erforderlich.

Den Hauptbeitrag leistet HPPE, ein hochmolekulares Polyethylen mit sehr hoher Zugfestigkeit bezogen auf das Gewicht. Eingesponnene Glas- oder Stahlfilamente stumpfen die Klinge zusätzlich ab und heben den Schnittwiderstand deutlich an. Nylon oder Polyester umspinnen das Garn und halten das harte Filament von der Haut fern, Elasthan sorgt für die enge Passform. Para-Aramid ist eine weitere gebräuchliche Schnittschutzfaser mit zusätzlicher Hitzebeständigkeit.

Nicht zwangsläufig. Höhere Stufen erfordern mehr Faseranteil und ein festeres Gestrick, was Beweglichkeit und Tastgefühl verringert. Ein überspezifizierter Handschuh stört bei feinen Greifvorgängen und wird deshalb erfahrungsgemäß abgelegt, womit der Schutz vollständig entfällt. Die Leistungsstufe sollte zur tatsächlichen Schnittgefahr am Arbeitsplatz passen. Grundlage der Auswahl ist die Gefährdungsbeurteilung, nicht das Sicherheitsgefühl beim Einkauf.

HPPE-Gestricke lassen sich grundsätzlich waschen, und in Betrieben mit eigener Wäscherei ist das gängige Praxis. Pauschale Empfehlungen greifen jedoch nicht, weil Temperatur und Waschmittel vor allem die Beschichtung angreifen. Nitril-Mikroschaum und Polyurethan reagieren unterschiedlich auf Hitze und Tenside. Maßgeblich sind daher die Herstellerangaben zum konkreten Modell. Verhärtet oder schrumpft der Handschuh nach dem Waschen, ist er auszutauschen.

Gauge bezeichnet die Strickfeinheit, also die Anzahl der Nadeln pro Zoll. Ein Gestrick mit 13 Gauge ist gröber, dicker und robuster. 15 Gauge ergibt ein feineres, dünneres Gestrick mit besserem Tastgefühl und höherer Beweglichkeit. Die Angabe sagt nichts über die Schnittfestigkeit aus. Bei gleicher Schnittstufe unterscheidet die Strickfeinheit vor allem den Tragekomfort und die Eignung für feine Greifvorgänge.

In der Metall- und Blechbearbeitung liegt der Bedarf üblicherweise im mittleren bis hohen Bereich der TDM-Skala, weil scharfe Kanten über längere Zeit mit Druck geführt werden. Neben der Schnittstufe sind hier die Abrieb- und die Durchstichfestigkeit wichtig, da das Gestrick an Kanten stark beansprucht wird. Verbindlich ist die Gefährdungsbeurteilung des Arbeitsplatzes, die Kantenschärfe, Kontaktdauer und Anpressdruck berücksichtigt.

Nur wenn sie ausdrücklich für den Lebensmittelkontakt gekennzeichnet sind. Maßgeblich ist die Verordnung (EG) Nr. 1935/2004 über Materialien und Gegenstände, die mit Lebensmitteln in Berührung kommen. Modelle, die Schnittschutz und Lebensmitteleignung verbinden, sind gesondert ausgewiesen und in einer eigenen Kategorie zusammengefasst. Gut erkennbare Farben haben sich dort durchgesetzt, weil Fremdkörper dadurch im Produkt auffallen.

Entscheidend ist der Zustand, nicht das Alter. Angeschnittene oder gerissene Maschen heben die Schutzwirkung an dieser Stelle vollständig auf. Eine durchgeriebene Beschichtung legt das Gestrick frei, das dann Öl und Schmutz aufnimmt und verhärtet. Auch Schrumpfung nach dem Waschen und offene Nähte am Bündchen sind Austauschgründe, weil der Handschuh dann nicht mehr flächig anliegt. Geprüft wird vor jedem Einsatz.

AMPri liefert an den technischen und medizinischen Fachhandel, an Industriebetriebe, Verarbeiter und Händler. Die gängigen Modelle der Reihe SolidSafety gehören zu den Lagerartikeln und sind im Mengenrabatt verfügbar; für wiederkehrende Bedarfe lassen sich Rahmenkonditionen und Mengenstaffeln vereinbaren. Für Vergabeverfahren stellen wir Konformitätserklärungen und Spezifikationen zur Verfügung. Prüfberichte gehören nicht zum Lieferumfang. Anfragen richten Sie an info@ampri.de.

Reinigungshandschuhe (AI)

La idoneidad de un guante para un producto de limpieza concreto no puede responderse de forma general y depende del material, la concentración y la duración del contacto. Los guantes con protección química ensayada cumplen la norma EN ISO 374-1 y, según el alcance de la resistencia ensayada frente a productos químicos de ensayo definidos, están asignados a los tipos A, B o C. Sin embargo, esta clasificación por tipos no realiza ninguna afirmación sobre una sustancia empleada concretamente. La idoneidad para un producto de limpieza concreto debe comprobarse siempre a partir de la ficha técnica del guante, con el tiempo de penetración indicado, y de la ficha de datos de seguridad del producto.
La EN ISO 374-1 describe la protección frente a productos químicos y clasifica los guantes en los tipos A, B y C, según el alcance de la resistencia frente a productos químicos de ensayo durante un tiempo definido. La EN ISO 374-5 describe además la protección frente a microorganismos. Los guantes conforme a esta norma son equipos de protección individual de la categoría III y llevan un marcado CE.
Ambos materiales tienen su perfil de aplicación. El látex ofrece un ajuste flexible y se valora como guante reutilizable para el hogar en la limpieza húmeda de mantenimiento. El nitrilo es un material sintético y sin látex, y la opción para usuarios que desean evitar las proteínas del látex; está disponible también como guante de protección química ensayado conforme a la norma EN ISO 374-1. La decisión depende de la tarea y de si deben evitarse las proteínas del látex. La idoneidad de un guante para un producto de limpieza o desinfección concreto debe comprobarse a partir de la ficha técnica del guante, con el tiempo de penetración, y de la ficha de datos de seguridad del producto.
Con una sensibilización conocida a las proteínas del látex, los guantes de nitrilo son la solución adecuada. Prescinden del látex y ofrecen, no obstante, un tacto directo y una elevada resistencia al desgarro. Así, el equipo de limpieza se mantiene operativo incluso con piel sensible. Las versiones sin polvo reducen adicionalmente el riesgo de irritaciones.
Los guantes reutilizables con forro y una capa interior textil absorben la humedad y aumentan la comodidad de uso durante el uso prolongado en la limpieza húmeda. Los guantes sin forro permiten un tacto más directo y son adecuados para tareas más breves. La elección depende de la duración de uso y del tipo de tarea de limpieza.
Para la limpieza húmeda de mantenimiento y de sanitarios son convenientes los guantes reutilizables con puño largo, ya que mantienen la humedad alejada del antebrazo y sirven de protección contra salpicaduras. Para tareas breves con cambio frecuente bastan los guantes de un solo uso de longitud estándar. El puño debe cubrir la zona que entra en contacto con el agua o la solución de limpieza.
El guante de un solo uso es adecuado para el cambio frecuente y para áreas con altas exigencias de higiene. El guante reutilizable de látex más grueso con puño largo está diseñado para la limpieza húmeda continua y puede reutilizarse tras el aclarado. En la práctica, numerosas empresas de limpieza combinan ambos enfoques según la tarea.
Los guantes sin polvo y un ajuste adecuado reducen las irritaciones con el cambio frecuente y el uso prolongado. Entre los tiempos de uso, el secado de las manos y el cambio de guante favorecen la salud de la piel. En la limpieza húmeda continua, el guante reutilizable de látex protege la piel del contacto constante con el agua de fregado.
AMPri ofrece guantes de limpieza y para el hogar en tallas escalonadas de la S a la XL, guantes de un solo uso adicionalmente en XS y guantes de protección química más grandes hasta la XXXL. Así, cada miembro del equipo encuentra la variante adecuada. El guante debe ajustar de forma estrecha pero sin tensión, para que se conserve el tacto.
AMPri suministra al comercio especializado, así como a los distribuidores de higiene y limpieza. Una vez activada su cuenta de cliente, recibe usted las condiciones de distribuidor y los descuentos por cantidad. Los artículos habituales están disponibles desde almacén. Para un presupuesto, utilice el formulario de contacto e indique su necesidad en materiales y tallas.
Los guantes de un solo uso se suministran en cajas dispensadoras y cajas exteriores, y los guantes reutilizables para el hogar por pares en unidades de venta y cajas exteriores. Los formatos de embalaje planificables facilitan el cálculo y el aprovisionamiento. A petición, le indicamos las unidades de embalaje y los descuentos por cantidad de cada artículo.
Una parte del surtido es apta para el contacto con alimentos y cumple entonces el Reglamento (CE) 1935/2004. La aprobación de un guante concreto para el contacto con alimentos figura en las indicaciones del artículo correspondiente. Para la limpieza de cocinas y cantinas hay disponibles variantes adecuadas.

Urinflaschen (AI)

Las botellas de orina están incluidas en el catálogo de productos de apoyo del seguro obligatorio de enfermedad y pueden prescribirse en caso de necesidad médica. El reembolso se realiza tras prescripción médica; las mutuas del seguro obligatorio reembolsan el suministro en el marco de sus importes a tanto alzado para productos de apoyo. En la compra profesional para hospital y cuidados, el aprovisionamiento se realiza a través del presupuesto de suministros, no mediante prescripción al paciente.
Entre las alternativas habituales se cuentan las bolsas de orina (para pacientes móviles y aplicaciones en decúbito), las cuñas (para recoger heces y orina a la vez) y los catéteres externos. Qué alternativa resulta adecuada depende de la movilidad, el sexo y el contexto asistencial. Encontrará una diferenciación detallada de los productos de apoyo en la sección 1.3.
La elección óptima depende del ámbito de uso, del procedimiento de reprocesamiento y del perfil del usuario: polipropileno (PP) para aplicaciones hospitalarias autoclavables, polietileno (PE) para un suministro sensible al precio, policarbonato (PC) para un control visual cristalino. Nuestro estándar hospitalario más elegido es ➡️ 09281 – botella de orina de PP, angular.
Las limitaciones esenciales son la necesidad de un reprocesamiento higiénico tras cada uso, la posible formación de olores con un tiempo de reposo prolongado y la idoneidad específica por sexo (los modelos estándar están diseñados para hombres). Estos puntos pueden compensarse en gran medida mediante SOP de limpieza claros, modelos de PP autoclavables y variantes femeninas adecuadas.
En la compra profesional para hospital y cuidados, las botellas de orina NO requieren receta y pueden adquirirse libremente. Para las consumidoras finales y los consumidores finales en los cuidados domiciliarios puede ser necesaria una prescripción médica si se desea el reembolso por parte de la mutua – la posibilidad de prescripción existe a través del catálogo de productos de apoyo.
En el lenguaje clínico, la botella de orina se denomina con frecuencia pato o simplemente pato urinario. No obstante, la denominación oficial en los catálogos de productos de apoyo y de productos sanitarios es botella de orina – con el añadido masculina o femenina así como la indicación del material (PP, PE, PC).
Para hombres encamados se recomiendan modelos de PP de forma ergonómica con construcción antirreflujo y lazo o asa de sujeción integrados. Estos permiten su uso tumbado sin incorporarse. Estándar hospitalario: ➡️ 09281 – botella de orina de PP, angular así como ➡️ 09282 – botella de orina de PP, masculina.
Están facultados para prescribir los médicos de familia, médicos hospitalarios y especialistas (por ejemplo urología, geriatría). En el funcionamiento hospitalario y asistencial de régimen interno, el aprovisionamiento se realiza a través del presupuesto de suministros sin prescripción médica individual. Los servicios de cuidados tramitan las prescripciones en coordinación con el médico de familia.
El reprocesamiento correcto comprende el enjuague con agua templada, la limpieza mecánica con cepillo y limpiador, la desinfección (véase la FAQ sobre desinfectantes), el secado completo y el almacenamiento en un lugar ventilado. En los modelos de PP es posible además un autoclavado a 121–134 °C; los modelos de PE no lo toleran.
Las botellas de orina de polipropileno pueden esterilizarse en el autoclave a 121 °C o 134 °C – la resistencia exacta depende del modelo y puede consultarse en la documentación del producto. Los modelos de polietileno por lo general no son autoclavables; en este caso, la desinfección química con productos incluidos en la lista VAH es el procedimiento de elección.
Sí. Las botellas de orina son productos sanitarios conforme al Reglamento de Productos Sanitarios de la UE MDR (Reglamento (UE) 2017/745), por lo general de clase I. Llevan el marcado CE y cumplen los requisitos de conformidad para su comercialización en el espacio de la UE.
Las botellas de orina son, en principio, prescribibles cuando existe necesidad médica – por ejemplo, en caso de encamamiento permanente, incontinencia o movilidad reducida. La prescripción se realiza mediante la receta médica de productos de apoyo y se factura a través del importe a tanto alzado para productos de apoyo de las mutuas.
Son adecuados los desinfectantes de superficies de la lista VAH (Asociación para la Higiene Aplicada) – por lo general preparados a base de aldehídos, alcohol u oxígeno con eficacia bactericida, fungicida y virucida limitada demostrada. Respete la concentración y el tiempo de actuación según las indicaciones del fabricante; los desinfectantes pueden reducir el efecto protector de los componentes de cuidado.
Las botellas de orina pueden clasificarse como productos de apoyo a los cuidados en el marco del SGB XI (Código Social alemán, Libro XI) si se utilizan de forma permanente para facilitar los cuidados. La clasificación exacta depende de la forma de prestación: en el funcionamiento hospitalario se consideran un producto sanitario, en los cuidados domiciliarios, según la situación, un producto de apoyo a los cuidados o un producto de consumo.

Zubehör für Boxenhalterung (AI)

Sie ergänzt eine Handschuhboxen-Halterung um eine Klemmfunktion. Die eingesetzte Box sitzt dadurch auch dann sicher, wenn sie die Halterung nicht vollständig ausfüllt. Bei der Entnahme mit einer Hand bleibt die Box an ihrem Platz, statt mit nach vorn gezogen zu werden. Gefertigt ist die Feder aus Edelstahl in silberner Ausführung.

Zu welchen Halterungsserien die Feder im Einzelnen passt, ist in den Produktdaten nicht durchgängig hinterlegt. Wir treffen dazu deshalb bewusst keine pauschale Aussage. Bevor Sie größere Stückzahlen bestellen, klären wir die Zuordnung gern anhand der Artikelnummer Ihrer vorhandenen Halterung. Eine kurze Anfrage an info@ampri.de mit dieser Nummer genügt.

Immer dann, wenn die montierte Halterung in Ordnung ist und sich nur das Boxenformat geändert hat. Eine Halterung ist ein langlebiges Mehrwegprodukt und bleibt in der Regel deutlich länger im Einsatz als die Boxen, die sie aufnimmt. Der Austausch eines Ergänzungsteils ist dann wirtschaftlicher als der Tausch der kompletten Halterung samt Neumontage.

Weil sie beim Abnehmen der Box nicht auffallen und mit der leeren Verpackung entsorgt werden. Das ist der häufigste Ersatzgrund in dieser Kategorie. Aus demselben Grund empfiehlt sich bei der Bestellung eine kleine Reserve über den akuten Bedarf hinaus, damit ein verlorenes Teil nicht sofort zum Ausfall der Halterung führt.

Sie besteht aus Edelstahl und lässt sich damit wie die Halterung selbst behandeln, sodass im Hygieneplan kein Materialbruch entsteht. Die konkreten Vorgaben zu Präparat, Einwirkzeit und Häufigkeit ergeben sich aus dem Hygieneplan der Einrichtung; die Grundlagen dazu stehen in der übergeordneten Kategorie zu Halterungen für Handschuhboxen.

Dauerhaft gelistet ist derzeit die Fixierfeder. Befestigungssätze für besondere Untergründe oder Adapter für abweichende Boxenformate lassen sich anfragen; ab Erreichen der Mindestbestellmenge beschaffen wir gezielt. Sinnvoll ist es, in der Anfrage die Artikelnummer der vorhandenen Halterung und das Format der verwendeten Handschuhbox anzugeben.

Halterung für 4 Boxen (AI)

Zwischen 442 und 515 Millimetern, je nach Ausführung. Damit beanspruchen die Vierfachhalterungen einen halben Meter zusammenhängende Fläche und deutlich mehr als jede andere Ausführung im Sortiment. Zu prüfen ist neben der reinen Breite, dass keine Lichtschalter, Steckdosen oder Schrankkanten in den Bereich hineinragen und der Zugriff nach vorn frei bleibt.

Zwei der drei Ausführungen sind laut Stammdaten ausdrücklich einer AMPri Boxenserie zugeordnet: die 09054-VIER-S den Handschuhboxen der Serie Style, die 09054-VIER-XS denen der Serie Pura Comfort. Die 09054-VIER ist für Handschuhboxen im Standardformat vorgesehen. Diese Zuordnung vereinfacht die Auswahl erheblich gegenüber einem reinen Maßvergleich.

Nein, in dieser Größe führt AMPri ausschließlich Edelstahl. Bei vier nebeneinanderliegenden Boxen trägt die Halterung ein Mehrfaches des Gewichts einer Einzelhalterung, was für die formstabile Bauweise spricht. Acryl- und Drahtausführungen finden Sie bei den Ein- und Dreifachhalterungen.

Beide sind aus Edelstahl und nehmen vier Boxen auf, unterscheiden sich aber in Größe und Boxenzuordnung. Die 09054-VIER-S misst 225 × 515 × 70 mm und ist für die Serie Style vorgesehen. Die 09054-VIER-XS misst 202 × 442 × 52 mm, ist damit die kompakteste Ausführung der Kategorie und für die Serie Pura Comfort bestimmt.

Dort, wo Größen und Handschuhtypen gemischt gebraucht werden und mehrere Personen im Wechsel arbeiten. Der praktische Vorteil liegt in der Nachfüllroutine: Vier Boxen an einer Stelle werden in einem Arbeitsgang kontrolliert und aufgefüllt, während vier verteilte Einzelhalterungen vier Wege bedeuten. Typische Orte sind Stationsstützpunkte und Vorbereitungsräume.

Dann sind zwei getrennt montierte Halterungen in der Praxis oft das bessere Ergebnis als eine durchgehende Reihe an einer ungeeigneten Stelle. Möglich ist etwa die Kombination aus einer Dreifachhalterung und einer Einzelhalterung an derselben Wand. Entscheidend bleibt, dass alle Boxen ohne Umgreifen erreichbar sind.

Laborhandschuhe (AI)

Los tipos conforme a la norma EN ISO 374-1 se diferencian en el número de sustancias químicas de ensayo comprobadas a las que el guante resiste durante al menos 30 minutos cada una. El tipo A acredita la resistencia frente a al menos seis, el tipo B frente a al menos tres y el tipo C frente a al menos una sustancia química de ensayo. Qué tipo resulta adecuado depende de si la sustancia química realmente empleada figura entre las sustancias comprobadas.
El tiempo de penetración indica cuánto tiempo resiste el material de un guante frente a una determinada sustancia química antes de que esta atraviese la capa del material. Se mide por cada sustancia química de ensayo y se traduce en clases de protección de 1 a 6. Para un uso seguro, el tiempo de penetración debe ser más largo que la duración de contacto prevista con la sustancia química.
La base es siempre la tabla de resistencia del fabricante. Muestra frente a qué sustancias químicas de ensayo, conforme a la norma EN ISO 374-1, se ha ensayado el guante y qué tiempo de penetración alcanza. El nitrilo cubre muchos ácidos, bases y numerosos disolventes; para otros grupos de sustancias resultan más adecuados los materiales especiales.
El nitrilo es un material estándar de uso frecuente en el laboratorio, con un amplio espectro de ensayo conforme a la norma EN ISO 374-1. El butilo, el bromobutilo y el Viton (caucho de flúor) son materiales especiales concebidos para otros grupos de sustancias y con frecuencia se combinan en guantes multicapa. Qué material resulta adecuado para una sustancia concreta debe comprobarse siempre caso por caso a partir de las sustancias químicas de ensayo comprobadas, de la ficha técnica y del tiempo de penetración indicado; no puede asegurarse una idoneidad general para una sustancia designada.
Los guantes conforme a la norma EN ISO 374-5 ofrecen una protección acreditada frente a bacterias y hongos. Si el guante lleva además la indicación «VIRUS», se ha acreditado también la protección frente a virus mediante un procedimiento de ensayo específico. Un guante puede estar ensayado al mismo tiempo conforme a la norma EN ISO 374-1 frente a sustancias químicas y conforme a la norma EN ISO 374-5 frente a microorganismos.
Los finos guantes de nitrilo de un solo uso resultan adecuados para tareas breves y cambiantes, con un elevado sentido del tacto, y evitan el arrastre entre muestras. Los guantes de protección química reutilizables son más gruesos, alcanzan tiempos de penetración más largos y se emplean en caso de contacto químico más prolongado o intenso. A menudo se mantienen disponibles ambas variantes en paralelo.
Según el modelo, los guantes de nitrilo de AMPri están disponibles en tallas de la XS a la XXXL. Los datos sobre tallas y destreza se rigen por la norma EN ISO 21420. Una talla adecuada preserva la motricidad fina y reduce la fatiga durante los trabajos de precisión en la mesa de laboratorio.
Los guantes deben almacenarse en un lugar fresco y seco, protegidos de la luz solar directa y en su envase original. El calor, la luz UV y el ozono pueden alterar el material con el tiempo. Tenga en cuenta la fecha de caducidad indicada en el envase y almacene la mercancía de modo que las existencias más antiguas se consuman primero.
Los guantes de protección química son EPI de la categoría III y están sujetos al Reglamento (UE) 2016/425 sobre EPI. Esto implica un examen UE de tipo por parte de un organismo notificado y una supervisión continua de la producción. Llevan el marcado CE con el número de identificación del organismo notificado, así como los pictogramas de las normas cumplidas.
Sí. Muchos guantes de examen de nitrilo están certificados a la vez como producto sanitario conforme al Reglamento (UE) 2017/745 sobre productos sanitarios (MDR) y como guante de examen conforme a la norma EN 455. De este modo puede cubrirse en el diagnóstico y el examen una función doble de protección e idoneidad médica.
Como mayorista, AMPri suministra en tamaños de envase adecuados a la práctica para la reventa. Los artículos habituales están disponibles en almacén. Para su necesidad concreta y las unidades de envase adecuadas, póngase en contacto con nosotros: le elaboraremos una oferta con sus condiciones para distribuidores.
Los distribuidores especializados y revendedores realizan sus pedidos a AMPri con condiciones para distribuidores. Póngase en contacto a través del formulario de contacto; le asesoraremos sobre la composición de la gama, sobre las escalas de cantidad y sobre la documentación técnica y los certificados de conformidad correspondientes.

Arbeitshandschuhe (AI)

Arbeitshandschuhe sind für den wiederholten Einsatz konstruiert: mehrere Millimeter stark, mit textilem oder ledernem Träger und meist einer Beschichtung. Sie schützen vor mechanischer, thermischer oder chemischer Beanspruchung und werden nach Gebrauch gereinigt statt entsorgt. Einweghandschuhe sind dünnwandig, geben hohes Tastempfinden und schützen vor Kontakt mit Flüssigkeiten und Mikroorganismen. Die beiden Gruppen sind keine Alternativen zueinander, sondern decken verschiedene Gefährdungen ab – viele Betriebe benötigen beide parallel.

Grundlage ist immer die EN 21420 mit den allgemeinen Anforderungen an Größen, Kennzeichnung und Unschädlichkeit; sie hat die frühere EN 420 ersetzt. Darauf aufbauend gilt je Gefährdung eine Spezialnorm: EN 388 für mechanische Risiken, EN 407 für thermische Risiken, EN 511 für Kälte und EN ISO 374 für Chemikalienschutz. Ein Handschuh kann nach mehreren dieser Normen geprüft sein. Rechtsgrundlage für das Inverkehrbringen ist die PSA-Verordnung (EU) 2016/425.

Die Kennzeichen unter dem Hammer-Piktogramm geben die Leistungsstufen der Einzelprüfungen an, in der Reihenfolge Abrieb, Schnitt, Weiterreißen und Durchstich, gefolgt vom TDM-Schnitttest und gegebenenfalls dem Stoßdämpfungskennzeichen. Ein höherer Wert bedeutet eine höhere Leistung in genau dieser Prüfung, nicht automatisch einen besseren Handschuh. Für die Auswahl zählt die Stufe der Prüfung, die zur eigenen Gefährdung passt. Ein X bedeutet, dass die Prüfung nicht durchgeführt oder nicht anwendbar war.

An Maschinen mit rotierenden oder bewegten Teilen – Bohr- und Drehmaschinen, Kreissägen und Vergleichbares – besteht Einzugsgefahr: Erfasst die Maschine den Handschuhstoff, zieht sie die Hand mit hinein. Für solche Arbeitsplätze gilt in der Regel ein Handschuhverbot, das in der Betriebsanweisung festgehalten und durch Kennzeichnung sichtbar gemacht wird. Der Schutz erfolgt dort über technische Einrichtungen an der Maschine, Werkstückspanner und eng anliegende Kleidung. Sind Handschuhe für einzelne Schritte nötig, werden diese räumlich oder zeitlich von der Maschinenarbeit getrennt.

Mehrweg-Arbeitshandschuhe werden in den Größen 5 bis 13 angeboten. Für die Ermittlung genügt ein flexibles Maßband: Messen Sie den Umfang Ihrer Hand an der breitesten Stelle, in der Regel in Höhe der Fingerknöchel. Das Maßband soll auf der Haut aufliegen, aber nicht gegen die Hand drücken oder einschneiden. Die Zuordnung reicht von 127 mm bei Größe 5 über 229 mm bei Größe 9 bis 329 mm bei Größe 13; die vollständige Tabelle steht in Abschnitt 8. Die genaue Zuordnung kann je Modell abweichen und steht auf der Produktdetailseite. Wenn Sie zwischen zwei Größen schwanken, fordern Sie kostenlos Muster in beiden Größen an. In gemischten Teams sollte mehr als eine Größe bevorratet werden, sonst arbeitet ein Teil der Belegschaft mit unpassendem Schutz.

Nitril ist robust gegen Abrieb und behält Griff bei Öl und Fett, ist dafür steifer. Polyurethan ist sehr dünn und gibt hohes Tastempfinden, eignet sich also für Feinmontage, ist aber weniger widerstandsfähig gegen Abrieb und Chemikalien. Latex bietet hohe Elastizität und kräftigen Griff auch bei Nässe, kommt aber bei bekannter Latexsensibilisierung nicht infrage. Beschichtet wird in der Regel nur die Handinnenfläche, damit der Handrücken atmungsaktiv bleibt.

Nur wenn sie dafür ausgewiesen sind. Maßgeblich ist die Verordnung (EG) Nr. 1935/2004 über Materialien mit Lebensmittelkontakt – eine Verordnung, keine Norm. In der Lebensmittelverarbeitung treffen zwei Anforderungen zusammen: der Schutz der Hand und die Eignung für den Kontakt mit Lebensmitteln. Blaue Handschuhe haben sich durchgesetzt, weil die Farbe in Lebensmitteln nicht natürlich vorkommt und Fremdkörper dadurch auffallen. Ob ein konkretes Modell geeignet ist, steht auf der Produktdetailseite.

Das gibt der Hersteller je Modell vor – eine pauschale Waschempfehlung greift nicht, weil Beschichtungen unterschiedlich temperatur- und chemikalienempfindlich sind. Als Orientierung: Unbeschichtete Strickhandschuhe sind in der Regel waschbar. Beschichtete Handschuhe verlieren bei zu hoher Temperatur ihre Griffstruktur, weil die Beschichtung verhärtet oder sich löst. Lederhandschuhe sollten langsam und ohne direkte Wärmequelle trocknen.

Bei Chemikalienschutzhandschuhen gilt etwas anderes: Sie werden nicht gewaschen. Ob das Material nach einem Kontakt noch schützt, hängt davon ab, ob eine Permeation begonnen hat – und das lässt sich von außen nicht erkennen. Maßgeblich ist die ausgewiesene Durchbruchzeit für die konkrete Substanz; nach deren Ablauf wird der Handschuh abgelegt, auch wenn er unbeschädigt aussieht. Anhaftende Reste werden nach Herstellerangabe abgespült, nicht mit Waschmittel behandelt. Aufquellen, Verhärtung, Verfärbung oder klebrige Stellen schließen eine Weiterverwendung aus.

Die Nutzungsdauer ist keine feste Zahl, sondern ein Zustand. Ausgetauscht wird, sobald die Beschichtung durchgerieben ist, Nähte sich öffnen, das Material verhärtet oder die Passform sich merklich verändert hat. Bei Schnittschutzhandschuhen gilt zusätzlich: Eine sichtbare Beschädigung der Fasern hebt die geprüfte Schnittfestigkeit auf – hier ist im Zweifel auszutauschen. Jede Perforation und jede durchgeriebene Beschichtung hebt die geprüfte Schutzwirkung auf.

Chemikalienschutzhandschuhe nach EN ISO 374 sind zwingend der PSA-Kategorie III zugeordnet – hier gibt es keinen Ermessensspielraum. Kategorie III umfasst Risiken mit tödlichen oder irreversiblen Folgen; solche Produkte unterliegen zusätzlich einer laufenden Überwachung durch eine Benannte Stelle. Maßgeblich für die Auswahl ist die Durchbruchszeit für die konkret verwendete Substanz, nicht ein allgemeines Schutzniveau. Die Durchbruchszeit gilt unter Laborbedingungen und ist keine Tragezeitangabe für den Arbeitsalltag.

Unterziehhandschuhe werden unter einem dickeren Schutzhandschuh getragen. Sie nehmen Schweiß auf, verbessern dadurch den Tragekomfort bei langen Tragezeiten und machen den Außenhandschuh leichter wechselbar. Im Kältebereich führen sie zusätzlich Feuchtigkeit von der Haut weg, was die Isolationswirkung des Außenhandschuhs erhält. Sie ersetzen keinen geprüften Schutz, sondern ergänzen ihn.

AMPri liefert an den technischen und medizinischen Fachhandel, an Industriebetriebe, Kliniken, Pflegeeinrichtungen und Händler. Die gängigen Artikel gehören zu den Lagerartikeln und sind im Mengenrabatt verfügbar; für wiederkehrende Bedarfe lassen sich Rahmenkonditionen und Mengenstaffeln vereinbaren. Für Vergabeverfahren stellen wir Konformitätserklärungen und Spezifikationen zur Verfügung. Prüfberichte gehören nicht zum Lieferumfang. Anfragen zu Bauformen oder Größen, die nicht gelistet sind, richten Sie an info@ampri.de – ab Mindestbestellmenge beschaffen wir gezielt.

Handschuhboxen-Halterungen (AI)

Eine Halterung fixiert die Spenderbox, sodass Handschuhe mit einer Hand entnommen werden können. Wer die Box festhalten muss, berührt sie mit der noch unbehandschuhten oder bereits genutzten Hand – eine fixierte Box vermeidet diesen Kontakt. Zusätzlich sorgt die Halterung dafür, dass Handschuhe dort verfügbar sind, wo die Tätigkeit beginnt. Das erhöht erfahrungsgemäß die Trage-Compliance gegenüber einer Box in der Schublade.

Die Größenangaben beziehen sich auf die Spenderbox, nicht auf die Handschuhgröße – eine Halterung in Größe M ist nicht für Handschuhe der Größe M gedacht. Maßgeblich ist die Boxentiefe, also die Höhe der Box im eingesetzten Zustand. Spenderboxen unterscheiden sich je nach Handschuhmaterial und Stückzahl erheblich. Messen Sie deshalb an der vorhandenen Box nach; auf der Produktdetailseite steht, für welche Boxen ein Halter vorgesehen ist.

Nein. Boxenformate unterscheiden sich in Höhe, Breite und Tiefe, und Halterungen sind jeweils für einen bestimmten Bereich ausgelegt. Wenn im Haus verschiedene Handschuhtypen im Einsatz sind oder sich das Sortiment ändern könnte, ist eine flexibel einstellbare Ausführung die sicherere Wahl – ihre Tiefe lässt sich über einen definierten Bereich anpassen. Bei einheitlichem Sortiment ist die feste Größe stabiler und günstiger.

Edelstahl ist sehr gut wischdesinfizierbar, formstabil und unempfindlich gegen Alkohol und Reinigungsmittel – die passende Wahl für Klinik, OP-Umfeld, Labor und Lebensmittelbetrieb. Acryl ist leichter, günstiger und lässt den Füllstand erkennen, was das Nachfüllen erleichtert; dafür ist es kratzempfindlicher, und alkoholische Mittel können je nach Konzentration und Einwirkzeit die Oberfläche angreifen. Hier sind die Herstellerangaben zum Material maßgeblich.

Ausführungen mit Klebemontage gibt es, und sie sind sinnvoll in Mietobjekten, auf Fliesen oder in Bereichen ohne Bohrerlaubnis. Zu bedenken ist die Tragfähigkeit: Sie hängt stark vom Untergrund ab, und bei vollen Boxen mit häufiger Entnahme wirken erhebliche Zugkräfte. Alternativen ohne Wandeingriff sind freistehende Tischspender oder Einhängehalter für Rollwagen. Fragen Sie eine bestimmte Bauform gern über info@ampri.de an.

Bewährt hat sich Greifhöhe im Stehen, etwa zwischen 120 und 150 Zentimetern. Zu hoch montierte Halter erschweren die Entnahme aus fast leeren Boxen, zu niedrige begünstigen Verschmutzung durch Spritzwasser. Wichtiger als der exakte Wert ist der Ort: Der Handschuh muss dort erreichbar sein, wo die Tätigkeit beginnt. Im Behandlungsraum hat sich die Position neben dem Händedesinfektionsmittelspender bewährt, weil sie die Reihenfolge Desinfektion und Handschuhanlegen räumlich abbildet.

Maßgeblich ist der Hygieneplan der Einrichtung. Fachliche Orientierung: Die Halterung ist nach sichtbarer Kontamination, bei Patienten- oder Bewohnerwechsel sowie bei infektiösen Erkrankungen mit einem geeigneten Flächendesinfektionsmittel mittels Wischdesinfektion aufzubereiten. Bei personenbezogener Nutzung ohne sichtbare Verschmutzung ist eine regelmäßige Reinigung nach Hygieneplan ausreichend. Geeignete Präparate sind der VAH-Liste zu entnehmen. Bei Acryl die Materialverträglichkeit alkoholischer Mittel beachten.

Als Planungsgröße hat sich bewährt: eine Halterung pro Patientenzimmer oder Arbeitsstation, zusätzlich eine an jedem Punkt, an dem Handschuhe kurzfristig gewechselt werden – also an Übergängen, im Vorbereitungsraum und am Stationsstützpunkt. Wer die Zahl der Montagepunkte im Vorfeld festlegt, vermeidet Nachbestellungen in Kleinstmengen. An zentralen Ausgabepunkten reduziert eine Mehrfachhalterung die Zahl der Montagepunkte.

Für mobile Arbeitsplätze kommen Einhängehalter infrage, die am Wagenprofil befestigt werden. Entscheidend ist die Passform zum jeweiligen Wagen – die Maße sollten vorab geprüft werden. Alternativ lassen sich freistehende Ausführungen auf der Ablagefläche einsetzen; sie belegen Arbeitsfläche und können verschoben werden. Wenn Sie eine bestimmte Ausführung benötigen, fragen Sie sie über info@ampri.de an.

AMPri liefert an Kliniken, Pflegeeinrichtungen, Praxen, Labore, Industriebetriebe und den Fachhandel. Sonderanfertigungen in abweichenden Maßen oder für Boxenformate außerhalb des Standards sind ab Mindestbestellmenge möglich. Für Vergabeverfahren stellen wir Spezifikationen und Maßangaben zur Verfügung. Die gängigen Ausführungen gehören zu den Lagerartikeln und sind im Mengenrabatt verfügbar; für Ausstattungsprojekte lassen sich Rahmenkonditionen vereinbaren.

Arbeitshandschuhe Werkstatt (AI)

Für Arbeitshandschuhe sind vor allem die EN ISO 21420 (allgemeine Anforderungen) und die EN 388 (mechanische Risiken) maßgeblich. Für Chemikalienschutz kommt die EN ISO 374-1 hinzu, für den präzisen Schnitttest die EN ISO 13997. Die aufgedruckten Kennzahlen geben die jeweilige Schutzstufe an.
Die EN-388-Kennzeichnung besteht aus einer vierstelligen Ziffernfolge, optional ergänzt um Buchstaben. Die erste Ziffer steht für den Abriebwiderstand (Stufe 1–4), die zweite für den Klingenschnittschutz nach dem Coupe-Test (Stufe 1–5), die dritte für die Weiterreißfestigkeit (Stufe 1–4) und die vierte für die Stichfestigkeit (Stufe 1–4). Seit der Revision 2016 kann zusätzlich ein Buchstabe A bis F für den TDM-Schnitttest nach EN ISO 13997 angegeben werden; ein P zeigt einen geprüften Schlagschutz an. Je höher die Werte, desto höher das jeweilige Schutzniveau.
Gegen Schnitte schützen Schnittschutzhandschuhe mit hochfesten Garnen, geprüft nach EN 388 und EN ISO 13997. Für leichte Schnittgefahr genügt eine niedrige Stufe, für Blech-, Glas- und Metallarbeiten sind höhere Stufen erforderlich, wie sie die SolidSafety-Cut-Range abbildet.
Ja, für Hygiene und Verschmutzungsschutz bei häufigem Wechsel. Einweg-Nitrilhandschuhe halten die Hände sauber, und Nitril gilt allgemein als weniger empfindlich gegenüber Mineralölen als Latex. Für rauen Werkstatteinsatz empfehlen sich dickwandige, griffstarke Modelle. Sie sind jedoch keine Chemikalienschutzhandschuhe – ob sie im Kontakt mit einem konkreten Betriebsstoff geeignet sind, ist anhand des technischen Datenblatts und der Durchbruchzeit zu prüfen. Chemikalienschutz ist über EN ISO 374-1 abgedeckt. Zudem bieten Einweghandschuhe keinen Schnitt- oder Stichschutz und ersetzen keinen mechanischen Schutzhandschuh nach EN 388.
Einweghandschuhe sind für den einmaligen Gebrauch bestimmt und punkten bei Hygiene und häufigem Wechsel. Mehrweghandschuhe bieten dauerhaften, zertifizierten mechanischen Schutz und eine bessere Wirtschaftlichkeit bei längerem Einsatz. Ein vollständiges Sortiment führt beide Bauarten.
Eine gesetzlich festgelegte Gebrauchsdauer gibt es nicht, da die Lebensdauer von Einsatz, Reinigung und Lagerung abhängt. Als Orientierung gilt: Sobald die Beschichtung reißt, sich ablöst oder der Strick Löcher zeigt, ist der Handschuh auszutauschen. Bei Schnittschutzhandschuhen sind eingeschnittene oder gebrochene Garnfasern ein eindeutiges Austauschsignal, auch wenn die Beschichtung noch intakt wirkt. Eine regelmäßige Sichtprüfung – mindestens wöchentlich – wird empfohlen.
Für den Umgang mit Lösemitteln, Lacken und Reinigern sind Chemikalienschutzhandschuhe der Kategorie III nach EN ISO 374-1 erforderlich. Der Typ (A, B oder C) richtet sich nach der Anzahl der bestandenen Prüfchemikalien; Typ A deckt das breiteste Spektrum ab. Für dauerhaften Kontakt mit aggressiven Medien sind wiederverwendbare Spezialhandschuhe vorzuziehen.
Nitril enthält keine für die Typ-I-Latexallergie verantwortlichen Naturlatexproteine und ist daher eine geeignete Alternative für latexempfindliche Anwender. Beschleunigerarme oder beschleunigerfreie Varianten reduzieren zusätzlich das Risiko von Typ-IV-Reaktionen.
Cat I umfasst PSA für minimale Risiken, Cat II den Großteil der beschichteten Montage- und Schnittschutzhandschuhe für mittlere mechanische Risiken, und Cat III ist Handschuhen gegen irreversible Schäden vorbehalten – etwa Hochleistungsschnittschutz und Chemikalienschutz nach EN ISO 374-1. Cat-III-PSA muss von einer Benannten Stelle geprüft und laufend überwacht werden, Cat-II-PSA durchläuft eine EU-Baumusterprüfung ohne kontinuierliche Produktionsüberwachung.
Verunreinigte Einweghandschuhe werden über den örtlichen Entsorger entsorgt; die konkreten Vorgaben richten sich nach Art der Verunreinigung und den betrieblichen Entsorgungsregeln. Bei Gefahrstoffkontakt sind die Hinweise im Sicherheitsdatenblatt des jeweiligen Stoffs zu beachten.
Nein. Die CE-Kennzeichnung ist eine Konformitätserklärung des Herstellers, dass das Produkt die geltenden EU-Anforderungen erfüllt. Sie ist kein unabhängiges Gütesiegel. Aussagekräftig für die Schutzwirkung sind die geprüften Normen und Leistungsstufen.
AMPri liefert Arbeitshandschuhe ausschließlich an gewerbliche Wiederverkäufer und Fachhändler, nicht an Endkunden. Musterpackungen für die Sortimentsprüfung fordern Sie über den AMPri-Außendienst oder Ihren Ansprechpartner an. Großgebinde ab Karton sind in der Regel sofort lieferbar; für Palettenmengen gelten gestaffelte Großhandelskonditionen. Sprechen Sie uns auf Gebindegrößen und Mengenkonditionen an.

Montagehandschuhe (AI)

Ein Montagehandschuh ist auf Griff, Beweglichkeit und Abriebfestigkeit ausgelegt. Sein Träger besteht aus weichem Nylon- oder Elasthangestrick ohne harte Filamente. Ein Schnittschutzhandschuh nutzt dagegen hochfeste Fasern wie HPPE mit eingesponnenem Glas- oder Stahlfilament und weist eine geprüfte TDM-Schnittstufe von A bis F aus. Ohne diese ausgewiesene Stufe liegt kein geprüfter Schnittschutz vor, unabhängig davon, wie robust der Handschuh wirkt.

Nitril-Mikroschaum. Seine offenporige Struktur nimmt den Öl- oder Fettfilm auf und stellt dadurch Kontakt zur Oberfläche her. Eine glatte Polyurethanbeschichtung schwimmt auf dem Film auf und verliert Halt. Umgekehrt liefert Polyurethan auf trockenen Oberflächen durch den großflächigen Kontakt sehr guten Griff bei feinerem Tastgefühl. Die Auswahl richtet sich deshalb nach dem Oberflächenzustand des Werkstücks, nicht nach der Beschichtungsdicke.

Stufe 4 ist der höchste Wert der vierstufigen Abriebskala und beschreibt die Widerstandsfähigkeit der Beschichtung gegen Reiben an Werkstücken, Kanten und Werkzeugen. Bei Montagehandschuhen ist das der wirtschaftlich wichtigste Kennwert, weil er unmittelbar die Standzeit bestimmt. Ein Modell mit Stufe 4 hält bei gleichem Einsatz spürbar länger als eines mit Stufe 3 und senkt dadurch die Kosten pro Schicht.

Das ist konstruktionsbedingt und kein Mangel. Die Durchstichfestigkeit steigt mit der Materialdicke, dickeres Material verschlechtert aber das Tastgefühl. Feinstrickhandschuhe werden bewusst dünn gehalten, damit kleine Teile sicher gegriffen werden können. Die Kombination aus hoher Abrieb- und niedriger Durchstichstufe beschreibt genau diese Auslegung: lange Standzeit bei flächigem Reiben, wenig Widerstand gegen punktuellen Druck durch spitze Gegenstände.

Aufgesetzte Noppen unterbrechen die glatte Auflagefläche und erhöhen den Formschluss beim Greifen. Das wirkt vor allem dort, wo das Werkstück selbst wenig Reibung bietet: bei glatten, runden oder schweren Teilen wie Rohren, Profilen und lackierten Bauteilen. Auf feuchten Oberflächen verdrängt die Struktur zusätzlich Wasser. Bei sehr kleinen Teilen kann die Noppenstruktur das Tastgefühl dagegen verringern.

Der unbeschichtete Handrücken übernimmt den Feuchtigkeitsaustausch. Ohne ihn staut sich Schweiß im Handschuh, die Haut weicht auf und wird anfälliger für Hautprobleme. Deshalb wird in der Regel nur die Handinnenfläche beschichtet. Reicht die Beschichtung über die Knöchel oder rundum, steigt der Schutz beim Hineingreifen in Bauräume, die Wärmeentwicklung in der Hand nimmt aber deutlich zu.

Das hängt vom Modell und vor allem von der Beschichtung ab. Polyurethan und Nitril-Mikroschaum reagieren unterschiedlich auf Temperatur und Tenside, weshalb pauschale Waschempfehlungen nicht greifen. Maßgeblich sind die Angaben des Herstellers zum konkreten Artikel. Verhärtet die Beschichtung, löst sie sich vom Gestrick oder schrumpft der Handschuh, ist er auszutauschen und nicht weiter zu verwenden.

Immer dann, wenn beim Arbeiten in Behälter, Maschinen oder enge Bauräume hineingegriffen wird und der Handrücken dabei an Kanten streift. Die verlängerte Beschichtung schützt diesen Bereich zusätzlich. Sie verringert allerdings die Atmungsaktivität, weil ein Teil der Austauschfläche wegfällt. Für Arbeitsplätze mit ganztägigem Tragen und wenig Kantenkontakt ist die reine Handflächenbeschichtung die angenehmere Wahl.

Nur wenn sie ausdrücklich dafür gekennzeichnet sind. Maßgeblich ist die Verordnung (EG) Nr. 1935/2004 über Materialien und Gegenstände, die mit Lebensmitteln in Berührung kommen. Ein Montagehandschuh ohne diese Kennzeichnung ist für die Lebensmittelverarbeitung nicht vorgesehen. Entsprechend geprüfte Modelle sind gesondert ausgewiesen und in einer eigenen Kategorie für den Lebensmittelbereich zusammengefasst.

AMPri liefert an den technischen und medizinischen Fachhandel, an Industriebetriebe, Handwerk und Händler. Die gängigen Modelle der Reihe SolidSafety gehören zu den Lagerartikeln und sind im Mengenrabatt verfügbar; für wiederkehrende Bedarfe lassen sich Rahmenkonditionen und Mengenstaffeln vereinbaren. Für Vergabeverfahren stellen wir Konformitätserklärungen und Spezifikationen zur Verfügung. Prüfberichte gehören nicht zum Lieferumfang. Anfragen richten Sie an info@ampri.de.

Chemikalienschutzhandschuhe Chem (AI)

Typ A bedeutet, dass der Handschuh gegen mindestens sechs der genormten Prüfchemikalien eine Durchbruchzeit von jeweils mindestens 30 Minuten erreicht. Typ B verlangt dasselbe für mindestens drei Prüfchemikalien, Typ C für mindestens eine Prüfchemikalie bei mindestens zehn Minuten. Der Typ beschreibt damit die Breite der Beständigkeit, nicht deren Höhe gegenüber einem bestimmten Stoff. Die bestandenen Chemikalien stehen als Buchstaben im Piktogramm.

Nein. Entscheidend ist, ob die im Betrieb eingesetzte Substanz zu den bestandenen Prüfchemikalien gehört und welche Durchbruchzeit dafür ausgewiesen ist. Ein Typ-B-Handschuh, dessen drei Chemikalien genau die verwendeten Stoffe abdecken, schützt besser als ein Typ-A-Handschuh, dessen sechs Chemikalien am Arbeitsplatz keine Rolle spielen. Die Auswahl erfolgt deshalb über die Buchstabencodes und die Durchbruchzeit, nicht über den Typ allein.

Die Durchbruchzeit ist die Zeitspanne zwischen dem ersten Kontakt der Substanz mit der Außenseite und dem Erreichen einer definierten Durchtrittsrate innen. Sie wird in sechs Leistungsklassen von über zehn bis über 480 Minuten angegeben. Der Laborwert gilt für Raumtemperatur; höhere Temperaturen verkürzen ihn deutlich. Die Tragedauer im Betrieb ist deshalb kürzer anzusetzen als der Prüfwert.

Permeation ist das Durchdringen der Substanz auf molekularer Ebene durch das intakte Material – der Handschuh sieht dabei unverändert aus. Penetration ist das Durchtreten durch eine Fehlstelle wie eine Pore, eine Naht oder eine Beschädigung. Degradation beschreibt daneben die Veränderung des Materials selbst, etwa Aufquellen oder Verhärten. Nur Degradation und grobe Penetration sind mit bloßem Auge erkennbar, Permeation nicht.

Aufquellen, Verhärtung, Verfärbung und klebrige Stellen sind Anzeichen einer Materialveränderung und schließen die Weiterverwendung aus. Diese Prüfung erfasst allerdings nicht den wichtigsten Fall: Bei Permeation bleibt der Handschuh äußerlich unauffällig. Deshalb ist die für die Substanz ausgewiesene Durchbruchzeit die maßgebliche Obergrenze – nach ihrem Ablauf wird der Handschuh abgelegt, auch wenn er unbeschädigt wirkt.

Jeder Buchstabe steht für eine genormte Prüfchemikalie, die eine ganze Stoffgruppe repräsentiert – A für Methanol als primären Alkohol, K für Natriumhydroxid als anorganische Base, L für Schwefelsäure als anorganische Säure und so weiter. Insgesamt umfasst die Liste 18 Substanzen, wobei die Buchstaben Q und R nicht vergeben sind. Die abgedruckten Buchstaben zeigen, gegen welche Gruppen der Handschuh geprüft bestanden hat.

Das hängt von der Stoffgruppe ab. Butylkautschuk ist sehr beständig gegen Ketone, Ester und Aldehyde, stößt aber bei unpolaren Kohlenwasserstoffen an Grenzen. Fluorkautschuk, bekannt als Viton, deckt aromatische und chlorierte Kohlenwasserstoffe ab. Kombinationen aus Butyl mit einer Viton-Außenschicht vereinen beide Profile. Nitril bietet ein breites Grundprofil, ist gegenüber Ketonen und Estern jedoch nur begrenzt beständig.

Nur wenn sie dafür gesondert geprüft sind. Innerhalb der EN ISO 374 gibt es eine zusätzliche Prüfung auf Mikroorganismen, die den Schutz vor Bakterien und Pilzen umfasst. Die Virenprüfung ist dabei freiwillig und muss gesondert nachgewiesen werden. Nur mit diesem Nachweis darf ein Handschuh die entsprechende Kennzeichnung tragen. Der Hauptzweck der Norm bleibt der Schutz vor chemischen Substanzen.

Wiederverwendbare Ausführungen sind für den mehrfachen Gebrauch ausgelegt, aber nicht unbegrenzt. Anhaftende Substanzreste werden nach Herstellerangabe abgespült und der Handschuh vollständig getrocknet. Waschmittel und hohe Temperaturen greifen das Material an und sind ungeeignet. Ist die Durchbruchzeit für die eingesetzte Substanz erreicht oder zeigt das Material Veränderungen, wird der Handschuh nicht weiterverwendet.

Ja. AMPri führt mit dem SolidSafety ChemL einen Latexhandschuh der PSA-Kategorie III mit Chemikalienschutz Typ B, der zusätzlich gegen Viren, Bakterien und Pilze geprüft ist. Latex bietet ein sehr feines Tastempfinden, erreicht mechanisch aber niedrigere Werte als Nitril oder Butyl und kommt bei Latexsensibilisierung nicht in Frage. Klar abzugrenzen sind Haushalts- und Reinigungshandschuhe aus Latex: Diese gehören der Kategorie I an und sind für den Umgang mit Gefahrstoffen nicht vorgesehen.

Dann lässt sich die Beständigkeit nicht direkt aus dem Piktogramm ableiten. Grundlage sind in diesem Fall das Sicherheitsdatenblatt der Substanz und die Beständigkeitsangaben des Herstellers zum konkreten Handschuhmodell. Auch bei Gemischen und Zubereitungen ist Vorsicht geboten, weil sich die Beständigkeit nicht aus den Einzelwerten der Komponenten errechnen lässt. Im Zweifel ist die Tragedauer deutlich kürzer anzusetzen.

AMPri liefert an den technischen und medizinischen Fachhandel, an Industriebetriebe, Labore, Reinigungsdienstleister und Händler. Die gängigen Modelle gehören zu den Lagerartikeln und sind im Mengenrabatt verfügbar; für wiederkehrende Bedarfe lassen sich Rahmenkonditionen und Mengenstaffeln vereinbaren. Bei Produkten der Kategorie III stellen wir die Konformitätserklärung und die technischen Spezifikationen zur Verfügung. Prüfberichte gehören nicht zum Lieferumfang.

Arbeitshandschuhe Lebensmittelbereich (AI)

Lebensmittelecht bedeutet, dass der Handschuh die Anforderungen der Verordnung (EG) Nr. 1935/2004 erfüllt und keine Bestandteile in gesundheitsgefährdenden Mengen an das Lebensmittel abgibt. Der Stoffübergang heißt Migration und hängt von Material, Lebensmittel, Kontaktzeit und Temperatur ab. Die Eignung gilt deshalb nie pauschal, sondern immer bezogen auf bestimmte Lebensmittelgruppen. Verbindlich ist die Konformitätserklärung zum konkreten Artikel.

Es kennzeichnet Materialien und Gegenstände, die für den Lebensmittelkontakt bestimmt sind. Es ist eine Kennzeichnung, kein Prüfsiegel und keine Aussage über die Produktgüte. Welche Lebensmittelgruppen tatsächlich freigegeben sind und unter welchen Bedingungen für Kontaktzeit und Temperatur, steht ausschließlich in der Konformitätserklärung. Für den Einkauf ist deshalb dieses Dokument maßgeblich und nicht das Symbol auf der Verpackung.

Nein. Fett löst Bestandteile aus vielen Materialien deutlich stärker heraus als Wasser, weshalb die Eignung für fettige Lebensmittel gesondert nachzuweisen ist. Ein Handschuh, der für trockene und wässrige Lebensmittel freigegeben ist, deckt Käse, Wurstwaren oder Frittiertes nicht automatisch ab. In der Anfrage sollten die tatsächlich berührten Lebensmittelgruppen genannt werden, nicht nur der Begriff lebensmittelecht.

Blau kommt bei natürlichen Lebensmitteln praktisch nicht vor. Löst sich ein Handschuhfragment und gelangt ins Produkt, fällt es dadurch bei der Sichtkontrolle und in automatisierten Kontrollsystemen auf. Die Farbe gehört damit zur Fremdkörperprävention. Das Prinzip wirkt allerdings nur bei konsequenter Umsetzung: Sind Werkzeuggriffe und Arbeitskleidung ebenfalls blau, verliert der Handschuh seinen Signalwert.

Für Kunststoffe gibt es mit der Verordnung (EU) Nr. 10/2011 eine harmonisierte europäische Einzelmaßnahme mit konkreten Grenzwerten. Für Gummi und Elastomere wie Latex und Nitril existiert eine solche EU-weite Einzelmaßnahme bislang nicht. Hier gelten die Rahmenverordnung (EG) Nr. 1935/2004 sowie nationale Regelungen und Empfehlungen, in Deutschland insbesondere die Empfehlungen des Bundesinstituts für Risikobewertung.

Die Entscheidung fällt je Arbeitsschritt, nicht für den Betrieb. Mehrweghandschuhe passen dort, wo über längere Zeit dieselbe Tätigkeit mit mechanischer Gefährdung ausgeführt wird, etwa am Zuschnitt oder an der Knochensäge. Einmalhandschuhe passen dort, wo häufig zwischen Produkten, Chargen oder Bereichen gewechselt wird. Verbreitet ist auch die Kombination: Schnittschutzhandschuh als Grundschutz mit einem Einmalhandschuh darüber.

Die Wechselpunkte ergeben sich aus dem Hygieneplan und den Eigenkontrollen nach dem HACCP-Prinzip. Gewechselt wird beim Übergang zwischen rohen und verzehrfertigen Lebensmitteln, nach Unterbrechungen wie Pausen, Reinigungsarbeiten oder Abfallhandhabung sowie bei sichtbarer Verunreinigung oder Beschädigung. Eine Perforation macht den Handschuh hygienisch wie schutztechnisch unbrauchbar. Am Schichtende folgen Reinigung und vollständige Trocknung.

Nein. Die Durchstichfestigkeit nach EN 388 wird mit einem genormten, vergleichsweise stumpfen Prüfdorn ermittelt und bildet dünne, spitze Gegenstände nicht ab. Für Tätigkeiten mit ausgeprägter Stichgefahr, etwa beim Entbeinen, sind gesonderte Stichschutzprodukte erforderlich. Die TDM-Schnittstufe von A bis F beschreibt ausschließlich den Widerstand gegen Schnitte, nicht gegen Stiche.

Mehrwegausführungen sind auf wiederholte Reinigung ausgelegt, die Bedingungen richten sich aber nach dem konkreten Modell. Temperatur und Reinigungsmittel greifen vor allem die Beschichtung an, weshalb pauschale Waschempfehlungen nicht greifen. Entscheidend ist zudem die vollständige Trocknung vor dem nächsten Einsatz, denn ein feucht eingelagerter Handschuh ist unabhängig von seiner Schutzwirkung ein Hygienerisiko.

Solche Ausführungen existieren am Markt und kommen in Betrieben mit Metalldetektion zum Einsatz. Sie enthalten Zusätze, die bei der Endkontrolle ein Signal auslösen, falls ein Fragment ins Produkt gelangt. Dauerhaft gelistet sind sie bei AMPri nicht. Für konkrete Anforderungen dieser Art lohnt eine Anfrage über info@ampri.de; ab Erreichen der Mindestbestellmenge beschaffen wir gezielt.

AMPri liefert an den technischen und medizinischen Fachhandel, an Lebensmittelverarbeiter, Großküchen, Caterer und Händler. Die gängigen Modelle gehören zu den Lagerartikeln und sind im Mengenrabatt verfügbar; für wiederkehrende Bedarfe lassen sich Rahmenkonditionen und Mengenstaffeln vereinbaren. Für Audits stellen wir die Konformitätserklärung für den Lebensmittelkontakt und die PSA-Konformitätserklärung bereit. Prüfberichte gehören nicht zum Lieferumfang.

Haushaltshandschuhe (AI)

Der Kategorie I. Diese umfasst Schutzausrüstung gegen geringfügige Risiken, bei denen der Anwender die Wirkung selbst rechtzeitig beurteilen kann – etwa oberflächliche mechanische Verletzungen und den Kontakt mit schwach aggressiven Reinigungsmitteln. Der Hersteller führt das Konformitätsbewertungsverfahren in eigener Verantwortung durch. Eine laufende Überwachung durch eine Benannte Stelle wie bei Kategorie III findet nicht statt.

Nein. Haushaltshandschuhe sind für schwach aggressive, gebrauchsfertig verdünnte Reinigungsmittel vorgesehen. Sobald ein Konzentrat angesetzt, ein Desinfektionsmittel nach Herstellervorgabe angewendet oder ein als Gefahrstoff eingestuftes Produkt verarbeitet wird, endet der vorgesehene Einsatzbereich. Erforderlich sind dann Chemikalienschutzhandschuhe nach EN ISO 374, die ausnahmslos der PSA-Kategorie III angehören.

Nein. Naturlatex ist für Öle und Lösemittel durchlässig, und daran ändert auch eine größere Materialstärke nichts. Für Umgebungen mit diesen Substanzen ist die Produktgruppe nicht vorgesehen. Je nach Stoffgruppe kommen dann Nitril, Butylkautschuk oder Kombinationen mit Fluorkautschuk in Betracht – ausgewiesen über die Prüfung nach EN ISO 374 und die dort angegebene Durchbruchzeit.

Sie löst zwei praktische Probleme. Latex allein lässt sich an feuchten Händen schwer anziehen, und ohne saugfähige Innenschicht sammelt sich Schweiß im Handschuh. Die Beflockung nimmt Feuchtigkeit auf, erleichtert das An- und Ausziehen spürbar und verbessert das Tragegefühl über längere Einsätze. Auf die Schutzwirkung gegenüber Reinigungsmitteln hat sie keinen Einfluss.

Die Struktur reicht über die gesamte Handfläche und die Finger und verdrängt Wasser sowie Seifenfilm. Dadurch entsteht Kontakt zum Gegenstand statt eines gleitenden Films. Auf nassem Geschirr und glatten Griffen entscheidet das über sicheren Halt. Die Wirkung setzt allerdings eine passende Größe voraus: Ein zu großer Handschuh verschiebt sich beim Greifen und macht die Texturierung wirkungslos.

Sie führt den Handschuh über das Handgelenk bis auf den Unterarm. Beim Arbeiten im Spülbecken und beim Auswringen von Tüchern läuft sonst Wasser über den Handschuhrand hinein. Ein nass gelaufener Handschuh ist nicht nur unangenehm, sondern beschleunigt auch die Aufweichung der Haut, weil die Feuchtigkeit dann dauerhaft an der Hautoberfläche anliegt.

Ja, unter bestimmten Bedingungen. Die Technische Regel für Gefahrstoffe TRGS 401 zählt nicht nur Tätigkeiten mit direktem Wasserkontakt zur Feuchtarbeit, sondern ausdrücklich auch das längere Tragen flüssigkeitsdichter Handschuhe. Unter dem Handschuh entsteht ein feuchtwarmes Klima, das die Hornschicht aufweicht. Tragezeitbegrenzung, Pausen und Baumwollunterziehhandschuhe sind die üblichen Gegenmaßnahmen.

Eine bestehende Sensibilisierung schließt diese Produktgruppe aus. Naturlatex enthält wasserlösliche Proteine, die bei wiederholtem Hautkontakt eine Sensibilisierung auslösen können. Auszuweichen ist auf latexfreie Materialien, im Reinigungsbereich üblicherweise auf Nitril. Der Betriebsarzt ist einzubeziehen, und die Beschaffung sollte eine latexfreie Alternative dauerhaft vorhalten, damit nicht kurzfristig umgestellt werden muss.

Nein, sie ist keine Norm, sondern eine verbreitete betriebliche Praxis. Ziel ist es, die Verschleppung von Verunreinigungen zwischen Bereichen zu verhindern. Weit verbreitet sind Rot für WC und Urinale, Gelb für den übrigen Sanitärbereich, Blau für allgemeine Flächen und Grün für Küche und Lebensmittelbereich. Verbindlich ist immer die Festlegung im Reinigungs- oder Hygieneplan des jeweiligen Betriebs.

Nach dem Einsatz von außen abspülen und anschließend vollständig trocknen lassen, innen wie außen. Feucht eingelagerte Handschuhe sind der häufigste vermeidbare Fehler: Die Baumwollbeflockung bleibt lange feucht, was Geruchsbildung begünstigt und den Tragekomfort beim nächsten Einsatz verschlechtert. Bewährt hat sich das Trocknen über einem Halter mit der Öffnung nach unten.

Die Nutzungsdauer ist keine feste Zahl, sondern ein Zustand. Ausgetauscht wird bei klebriger oder verhärteter Oberfläche, bei Rissen und Perforationen, bei ausgewaschener oder verklumpter Beflockung sowie bei Verfärbungen und anhaltendem Geruch, die sich durch Spülen nicht beseitigen lassen. Ein undichter Handschuh ist besonders kritisch, weil er die Feuchtigkeit dann sogar an der Haut festhält.

AMPri liefert an den technischen und medizinischen Fachhandel, an Gebäudereiniger, Pflegeeinrichtungen, Hotellerie, Großküchen und Händler. Die gängigen Modelle der Reihe Clean-Comfort gehören zu den Lagerartikeln und sind im Mengenrabatt verfügbar; für wiederkehrende Bedarfe lassen sich Rahmenkonditionen und Mengenstaffeln vereinbaren. Für Farbkonzepte oder latexfreie Ausführungen genügt eine Anfrage an info@ampri.de.

Ex-Schutz Handschuhe (AI)

Die EN 16350 ist die Norm für die elektrostatischen Eigenschaften von Schutzhandschuhen. Geprüft wird der vertikale Durchgangswiderstand des Materials; der Grenzwert liegt bei 1,0 mal 10 hoch 8 Ohm. Nur Handschuhe unterhalb dieses Werts gelten als ableitfähig. Gemessen wird bei niedriger Luftfeuchte, weil genau dort die kritischen Bedingungen für elektrostatische Aufladung herrschen.

Nein. Ein ableitfähiger Handschuh leitet die Ladung von der Hand weg, braucht dafür aber einen Weg, über den sie abfließen kann. Wirksam ist der Schutz nur als durchgehende Erdungskette aus ableitfähigem Handschuh, ableitfähiger Kleidung, ableitfähigem Schuhwerk und ableitfähigem Bodenbelag. Jedes isolierende Glied unterbricht die Kette und macht den Handschuh wirkungslos.

Nein, und das hat einen systematischen Grund. Die ATEX-Produktrichtlinie 2014/34/EU regelt Geräte und Schutzsysteme für explosionsgefährdete Bereiche. Persönliche Schutzausrüstung fällt ausdrücklich nicht in ihren Anwendungsbereich, für sie gilt die Verordnung (EU) 2016/425. Der korrekte Nachweis für Handschuhe ist deshalb die Prüfung nach EN 16350, dokumentiert in der Konformitätserklärung.

Die beiden Normen betreffen unterschiedliche Produktgruppen. EN 16350 gilt für Schutzhandschuhe und prüft den vertikalen Durchgangswiderstand des Materials. EN 1149 gilt für Schutzkleidung mit elektrostatischen Eigenschaften. Wer für Handschuhe eine EN-1149-Angabe verlangt, fragt nach der falschen Norm; in Ausschreibungen sollte die Anforderung entsprechend auf EN 16350 lauten.

Nein. Die Norm beschreibt ausschließlich die elektrostatische Eigenschaft. Mechanische Schutzwirkung wird über EN 388 nachgewiesen, Chemikalienschutz über EN ISO 374 mit der Einstufung in Typ A, B oder C. Ein Handschuh kann nach mehreren dieser Normen geprüft sein; die Angaben sind getrennt zu lesen und dürfen nicht voneinander abgeleitet werden.

Überall dort, wo brennbare Gase, Dämpfe, Nebel oder Stäube in gefährlicher Konzentration auftreten können. Typisch sind Chemie- und Pharmaproduktion beim Umfüllen und Abwiegen von Lösemitteln, Lackierbetriebe, die Kraftstoff- und Mineralöllogistik sowie Anlagen mit brennbaren Stäuben wie Mühlen, Futtermittel- und Holzverarbeitung. Die Zoneneinteilung ergibt sich aus dem Explosionsschutzdokument des Betriebs.

Durch Reibung. Das Ausziehen eines Handschuhs, das Umfüllen von Flüssigkeiten und das Bewegen von Kunststoffbehältern trennen Ladungen. Ein isolierendes Material hält die Ladung an der Oberfläche fest, bis sie sich beim Kontakt mit einem geerdeten Gegenstand schlagartig entlädt. In einer zündfähigen Atmosphäre kann bereits diese Funkenentladung als Zündquelle wirken.

Die Virenprüfung nach EN ISO 374-5 ist freiwillig und muss gesondert nachgewiesen werden. Für die im Sortiment geführte Ausführung ist der Mikroorganismenschutz gegen Bakterien und Pilze ausgewiesen, nicht gegen Viren. Wo ein Virenschutz erforderlich ist, sollte die Kennzeichnung des konkreten Modells geprüft und nicht aus dem Material abgeleitet werden.

AMPri liefert an den technischen und medizinischen Fachhandel, an Industriebetriebe, Labore und Händler. Die gängigen Ausführungen gehören zu den Lagerartikeln und sind im Mengenrabatt verfügbar; für wiederkehrende Bedarfe lassen sich Rahmenkonditionen vereinbaren. Bei Produkten der Kategorie III stellen wir die Konformitätserklärung und die technischen Spezifikationen bereit. Prüfberichte gehören nicht zum Lieferumfang.

Unterziehhandschuhe (AI)

Sie werden unter einem Schutzhandschuh getragen und nehmen die Feuchtigkeit auf, die sich dort sonst an der Haut sammelt. Unter einem flüssigkeitsdichten Handschuh entsteht innerhalb kurzer Zeit ein feuchtwarmes Klima, das die Hornschicht aufweicht. Der Innenhandschuh hält die Feuchtigkeit von der Hautoberfläche fern, verringert die Reibung und erleichtert das An- und Ausziehen des äußeren Handschuhs.

Nein. Sie tragen keine eigene Schutzklassifizierung und sind weder gegen mechanische noch gegen chemische oder thermische Einwirkung geprüft. Die gesamte Schutzwirkung geht vom äußeren Handschuh aus, dessen Auswahl sich unverändert nach der Gefährdungsbeurteilung des Arbeitsplatzes richtet. Ein Unterziehhandschuh ersetzt niemals einen Schutzhandschuh, sondern ergänzt ihn.

Er soll eng anliegen, ohne aufzutragen. Sitzt er zu locker, wirft er Falten, die sich unter dem äußeren Handschuh abzeichnen und beim Greifen stören; sitzt er zu eng, schnürt er ein. Weil der Innenhandschuh unter den äußeren passen muss, wird er häufig eine Nummer kleiner gewählt als der Schutzhandschuh. Die AMPri Ausführung deckt die Größen 3 bis 15 ab.

Baumwolle nimmt ein Vielfaches ihres Eigengewichts an Feuchtigkeit auf und gibt sie beim Trocknen wieder ab. Dazu kommt eine weiche Oberfläche, die auch bei Reibung unter dem Schutzhandschuh angenehm bleibt. Üblich ist ein Trikotgestrick ohne aufliegende Nähte an der Handfläche, weil sich jede Naht unter einem eng anliegenden Schutzhandschuh in die Haut drückt.

Häufiger als der äußere Schutzhandschuh, weil sie direkt auf der Haut liegen und Schweiß aufnehmen. In der Praxis mindestens täglich, bei starker Beanspruchung auch innerhalb der Schicht. Ein durchnässter Innenhandschuh kehrt den gewünschten Effekt um. Für die Beschaffung heißt das: Der Bedarf liegt deutlich über dem der Schutzhandschuhe, mit denen sie kombiniert werden.

Nein. Er verschiebt den Punkt, an dem die Belastung spürbar wird, hebt ihn aber nicht auf. Tragezeitbegrenzungen, Pausen zum Abtrocknen und der betriebliche Hautschutzplan bleiben unverändert bestehen. Das längere Tragen flüssigkeitsdichter Handschuhe zählt nach der TRGS 401 zur Feuchtarbeit, und daran ändert ein Innenhandschuh nichts.

Sinnvoll ist die Kombination überall dort, wo ein dichter oder eng anliegender Schutzhandschuh über längere Zeit getragen wird: unter Chemikalienschutzhandschuhen, unter Schnittschutzhandschuhen mit hochfesten Fasern und unter Kälteschutz- oder weiten Ausführungen. Bei Feinmontage ist abzuwägen, weil jede zusätzliche Schicht das Tastempfinden verringert.

Ja, Baumwollausführungen sind waschbar und für den mehrfachen Gebrauch ausgelegt. Ausgetauscht wird, wenn das Gestrick ausgeleiert ist, Löcher aufweist oder sich nach dem Waschen nicht mehr in die ursprüngliche Form bringen lässt. Waren die Handschuhe mit einem Gefahrstoff verunreinigt, richtet sich die Entsorgung nach diesem Stoff und nicht nach dem Handschuh.

Nein. Eco-Plus bezeichnet die Economy-Ausführung im AMPri Sortiment und ist damit eine Preis- und Qualitätsstufe. Der Namensbestandteil trifft ausdrücklich keine Aussage über Umwelteigenschaften, Materialherkunft oder Abbaubarkeit. Die Basisqualität steht dabei für ein Produkt mit reduziertem Funktionsumfang, nicht für eine geringere Verarbeitungsqualität.

AMPri liefert an den technischen und medizinischen Fachhandel, an Industriebetriebe, Kliniken, Pflegeeinrichtungen und Händler. Unterziehhandschuhe gehören zu den Lagerartikeln und sind im Mengenrabatt verfügbar; für wiederkehrende Bedarfe lassen sich Rahmenkonditionen und Mengenstaffeln vereinbaren. Sonderausführungen in anderen Materialmischungen oder Längen beschaffen wir ab Mindestbestellmenge.

Halterung für 1 Box (AI)

Beide sind Einzelhalterungen aus Edelstahl. Die 09059er-Reihe ist als Stecksystem ausgeführt, die 09054er-Reihe in der Standardbauform. In den Maßen überschneiden sich die Reihen teilweise: 09059-M und 09051-M messen jeweils 250 × 130 × 75 mm, 09059-XL und 09054-XL jeweils 250 × 135 × 95 mm. Die Entscheidung fällt daher über das Bauprinzip, nicht über die Größe.

Laut Stammdaten für die Pura Comfort Handschuhboxen 120-020, 970-013, 118-038 und 215-008. Die Halterung misst 202 × 112 × 52 mm und ist damit die kompakteste Edelstahlausführung der Kategorie. Solche ausdrücklich hinterlegten Zuordnungen sind belastbarer als ein reiner Maßvergleich, weil sie auch Höhe und Öffnungsform der Box berücksichtigen.

Dafür gibt es mit der 09053 eine eigene Edelstahl-Sonderform. Sie ist laut Stammdaten für die Handschuhboxen 01090-S und 01090-L vorgesehen. Die flache Bauhöhe der PE-Boxen unterscheidet sich deutlich von den üblichen Nitril- und Latexboxen, weshalb die Standardhalterungen hier nicht die passende Wahl sind.

Sie deckt mehrere Boxenformate mit einem einzigen Artikel ab. Die Acrylausführung 09051-FLEX lässt sich in der Höhe zwischen 55 und 90 Millimetern einstellen. Das lohnt sich, wenn im Haus unterschiedliche Boxenhöhen im Umlauf sind oder wenn der Lieferant der Handschuhboxen wechseln kann, ohne dass die Halterungen getauscht werden sollen.

Die Acrylhalterung 09051-2 ist laut Stammdaten für die variable Entnahme von vorn und von unten ausgelegt und auf die Handschuhbox 01175 abgestimmt. Mit 215 × 120 × 60 mm ist sie zugleich die kompakteste Acrylvariante. Die Entnahmerichtung ist vor allem dort relevant, wo die Halterung über Arbeitshöhe montiert wird.

Sobald an einem Punkt mehr als eine Handschuhgröße oder mehr als ein Handschuhtyp vorgehalten werden soll. Die Einzelhalterung braucht am wenigsten Wandfläche und passt an Arbeitsplätze mit nur einer Größe. Für Stationszimmer, Behandlungsräume und Laborarbeitsplätze mit gemischtem Bedarf sind die Ausführungen für drei oder vier Boxen die sinnvollere Wahl.

Halterung für 3 Boxen (AI)

Vor allem in der Ausrichtung. Der 09054-TRIO misst 255 × 393 × 95 mm und ist damit im Hochformat gebaut. Der 09054-3 misst 389 × 226 × 82 mm und ist die einzige Querformat-Ausführung der Kategorie. Beide sind aus Edelstahl und nehmen drei Boxen auf. Die Auswahl entscheidet sich deshalb an der verfügbaren zusammenhängenden Wandfläche am Montageort.

Die 09054-TRIO-S mit 217 × 366 × 62 mm. Sie ist in allen drei Maßen die kompakteste Dreifachhalterung im Sortiment und eignet sich für schmale Wandstreifen zwischen Tür und Schrank oder neben einem Waschbecken. Geliefert wird sie in einer Verpackungseinheit von fünf Stück je Karton.

Laut Stammdaten für die Handschuhboxen 01175 bis 01179 sowie 01181 bis 01189. Solche ausdrücklich hinterlegten Zuordnungen sind belastbarer als ein reiner Maßvergleich, weil sie auch Höhe und Öffnungsform der Box berücksichtigen. Für andere Boxenformate entscheidet der Vergleich von Länge, Breite und Höhe.

Ja, mit dem 09051-TRIO in den Maßen 258 × 392 × 96 mm. Er ist die einzige nicht aus Edelstahl gefertigte Ausführung dieser Kategorie und liegt damit in den Abmessungen sehr nah am 09054-TRIO mit 255 × 393 × 95 mm. Welches Material im Einzelfall passt, hängt von der Umgebung ab; die Gegenüberstellung steht in der übergeordneten Kategorie.

Grundsätzlich ja, solange Länge und Breite der Boxen zur Halterung passen. Sitzen niedrigere Boxen dadurch zu locker, lässt sich das über passendes Zubehör lösen. Wo dauerhaft sehr unterschiedliche Boxenhöhen im Umlauf sind, ist die Umstellung auf ein einheitliches Boxenformat allerdings der stabilere Weg.

Wenn an einem Punkt vier Handschuhgrößen oder vier Handschuhtypen parallel vorgehalten werden sollen und die Wandfläche das hergibt. Die Vierfachausführungen sind mit 442 bis 515 mm deutlich länger als die Dreifachhalterungen. Reicht der Platz nicht, sind zwei getrennt montierte Halterungen oft praktikabler als eine durchgehende Reihe.

Dentalbedarf (AI)

La EN 455 establece los requisitos para los guantes médicos desechables. Abarca la estanqueidad, la resistencia a la rotura y la seguridad biológica, y garantiza que el guante proteja de forma fiable durante el examen y el tratamiento.
Los guantes de nitrilo están fabricados con material sintético y resultan adecuados para usuarios con alergia al látex; son resistentes y no se desgarran con facilidad. Los guantes de látex ofrecen un tacto muy directo y un ajuste que se amolda. Ambos cumplen la EN 455.
Los guantes sin polvo evitan restos de polvo en instrumentos y superficies y reducen las irritaciones de la piel. En la consulta odontológica moderna se han impuesto como estándar.
En caso de una sensibilización a las proteínas del látex, los guantes de nitrilo son la elección adecuada. Prescinden del látex y, aun así, ofrecen un buen tacto y una alta resistencia a la rotura.
AMPri dispone de guantes de examen en tallas escalonadas de la XS a la XL. El guante debe ajustar de forma ceñida, pero sin tensión, para que se conserve la motricidad fina.
El tipo II alcanza una eficacia de filtración bacteriana de al menos el 98 por ciento. El tipo IIR añade a este valor una protección contra salpicaduras de líquidos y resulta adecuado para tratamientos con formación de aerosoles.
Los guantes médicos desechables están destinados a un solo uso y se desechan tras su utilización. No está previsto su reprocesamiento, ya que menoscabaría el efecto protector.
Sí. Los guantes y las mascarillas médicas son productos sanitarios conforme al MDR (EU) 2017/745 y llevan el marcado CE. Los guantes con protección química cumplen además la EN ISO 374-1 de la categoría III.
No. El color procede de pigmentos verificados en el material y no influye ni en la estanqueidad ni en el tacto. Los guantes de colores cumplen la EN 455 igual que las versiones sin colorear.
Los eyectores de saliva mantienen el campo de tratamiento seco y despejado. Se encuentran entre los artículos de consumo de alta rotación y favorecen tanto a la asistencia como a la comodidad del paciente.
AMPri suministra a los depósitos dentales y al comercio especializado en formatos de embalaje planificables y con descuentos por cantidad. Los artículos habituales están disponibles en stock. Solicite las condiciones para distribuidores a través del formulario de contacto.
Los guantes sin polvo reducen las irritaciones y resultan idóneos para el uso diario. Los guantes de nitrilo ofrecen además una solución para usuarios que desean evitar las proteínas del látex.